F.FRIEIRO - VILAGARCÍA
A poco más de una semana para el pleno del mes de marzo todo parece indicar que, en contra de lo prometido en su día por la alcaldesa, el debate sobre los presupuestos de 2010 se pospondrá al menos hasta la sesión de abril. Una fecha que algunos consideran demasiado "lejana" y que crispa más el ambiente entre las filas de los tres partidos de la oposición que no parecen muy dispuestos a negociar un posible pacto con el gobierno. Y es que a día de hoy, el bipartito necesita al menos tres votos para sacar adelante un documento que, ya anuncian, será "adaptado a los tiempos de crisis". Así lo ratificaba la portavoz socialista, Victoria Hierro, que manifestaba ayer que "estamos trabajando y negociando para hacer cuadrar las cifras y por ello no sé si vamos a poder debatir el documento en marzo". El líder del BNG, Xosé Castro Ratón, se mostraba más tajante al respecto y aseguraba ayer que "en marzo no, probablemente en abril" mientras que recordaba que la intención del gobierno también es la de aprobar cuanto antes las Cuentas Generales correspondientes a los años 2007 y 2008.
Las críticas a la falta de unión del bipartito son desmentidas por Victoria Hierro que asegura que "por supuesto lo estamos hablando con nuestros socios", una expresión ratificada al mismo tiempo por el BNG.
Sin embargo, la clave del descontento de la oposición no sólo está en los retrasos sino en el hecho de que, aseguran, no conocen la situación real de la economía municipal al carecer de información suficiente al respecto y, por supuesto, al no aprobarse las citadas cuentas.
El líder del PP, Tomás Fole, insiste en que dar su voto favorable a un documento sin conocer cómo están las cuentas del Concello es como "si nos dicen que tenemos que hablar del balance del municipio de Catoira". Asegura que "pese a que se encuentren en plazo legal, el hecho de que no cumplan los compromisos políticos evidencian la falta de gestión existente en el seno del gobierno" al mismo tiempo que incide en que "lo que están consiguiendo es forzar una moción de confianza para sacar adelante el documento o bien una prórroga que, aún menos, en los tiempos que corren, es lo menos deseable.
Y es que incluso desde Izquierda Unida, cuya abstención y más de dos folios de peticiones específicas permitieron sacar adelante el presupuesto de 2009, asegura que se mostrará tremendamente dura con un documento al que no van a pasar ni una. El portavoz de la agrupación, Juan Fajardo, aclara que la propia asamblea de militantes ha acordado mostrarse firmes y estudiar con detalle la propuesta del gobierno para solicitar medidas que ellos consideran que son esenciales en la actual coyuntura económica. Así pues, el izquierdista habla de "reducción de salarios y aspectos que probablemente no van a aceptar y en los que no podemos ceder, porque sería ilógico e iría en contra de lo que defendemos". Y hay más, lamenta que desde el gobierno local no se haya intentando "establecer una vía de diálogo con nosotros para tratar este asunto y buscar los apoyos que necesitan" y recalca que "es una muestra más de que probablemente sacarán el documento adelante con una moción de confianza que mina aún más su imagen y los lleva a favorecer a la derecha".
Lo que está claro es que ni siquiera una lista de buenas intenciones como en 2009 parecen ser la clave para una alianza con IU puesto que "no las cumplieron y siguen durmiendo en algún cajón".
Y es que el presupuesto es un asunto que, salvando el abismo ideológico entre los tres partidos de la oposición, consigue ponerlos de acuerdo en aspectos como criticar al gobierno por la "falta de capacidad de gestión" o, sobre todo, por la "nulidad en el diálogo con los otros".
Lo cierto es que desde Independentes por Vilagarcía han sido siempre los más insistentes a la hora de exigir al gobierno municipal que aclare el estado de las cuentas del Concello llegando incluso a solicitar una auditoría que podría arrojar luz sobre el asunto. José Luis Rivera Mallo ratifica que la actitud del ejecutivo de Ravella "vulnera la Ley de Haciendas Locales lo que nos inclina a pensar que algo grave está sucediendo en el Concello además del propio desinterés por no cumplir la legislación como les hemos exigido". Además, advierte de que "esta actitud podría tener consecuencias irreversibles que tendrían que pagar los propios ciudadanos".
Salvo sorpresas de última hora habrá que esperar al menos hasta abril para uno de los debates más esperados del año. De presentarse en marzo la oposición señala que no contaría con el tiempo suficiente para analizar un informe vital y para el que no llueven precisamente los apoyos.