M. MÉNDEZ - O SALNÉS
Pues no, no gotea. Eso es lo que puede pensar cualquiera que deguste una botella de unos vinos muy especiales pertenecientes al grupo Agro de Bazán, con bodegas en Tremoedo (Vilanova) y Requena (Valencia).
Su presidente, Manuel Otero Candeira, presume de los logros alcanzados con lo que el mismo presenta y define como "collarín borrachín", un dispositivo que, a modo de etiqueta, se coloca en el cuello de la botella para evitar los incómodos goteos, o al menos para evitar que las gotas acaben desparramándose sobre el mantel.
Se trata de un collarín elaborado con papel secante o absorbente que, según el propio Otero, es el más higiénico y eficaz recoge gotas. Puede encontrarse, por ejemplo, en los vinos de Mas de Bazán, la bodega que el grupo tiene en tierras valencianas.
"Lo más relevante es que no hay que buscar este recoge gotas en ningún cajón –para incorporarlo a la botella en el momento de servir el caldo–, sino que ya viene incorporado al cuello de la botella, y junto con ella, una vez vacía, nos deja después de habernos dado un inestimable servicio", argumenta Manuel Otero Candeira.
Además destaca el empresario que el recoge gotas, junto a la ausencia de cápsula, "permite la inspección del tapón y hace más fácil de higienizar la boca con un paño", mientras que las gotas que inevitablemente caen "serán absorbidas por mi práctico invento", sostiene el presidente del grupo bodeguero Agro de Bazán.
Otero aprovecha la oportunidad para destacar el papel que están llamados a jugar los vinos tintos de la bodega Mas de Bazán, por supuesto "hermanados" con el albariño Granbazán que, en diferentes presentaciones se produce en la bodega vilanovesa Agro de Bazán.
El Mas de Bazán Crianza Cabernet Sauvignon, junto con el Crianza Tempranillo, el Crianza Bobal, el Crianza Merlot y el Crianza Syrah son los caldos que mejor representan a la bodega galaico-valenciana Mas de Bazán.