F.F. - VILAGARCÍA
Una comitiva encabezada por dos técnicos de la concejalía de Turismo de Vilagarcía tuvo la oportunidad de conocer, in situ, el mundo de la camelia en estado puro. La segunda edición de la Feria da Camelia de Rubiáns no podría haber terminado de otra forma. Los participantes tuvieron la oportunindad de visitar y conocer todas las historias de los jardines del Pazo de Rubiáns donde se albergan, desde hace años, los camelios más antiguos de las Rías Baixas.
Y es que la organización cumplió un programa apto para entendidos y también para aficionados. De hecho, las puertas del centro sociocultural de Rubiáns se abrieron ayer durante toda la jornada y de modo ininterrumpido para mostrar a todo aquel que lo desease las especies más extrañas y, a la vez, más típicas, de la camelia en tierras arousanas. Y así fue. La exposición permanente no fue más que el aperitivo perfecto para una jornada en la que no faltó de nada.
El tesón de los organizadores, la asociación de vecinos "O Souto", se notó en el cuidado de la presentación de cada una de las especies y tipologías que sorprendió sobre todo a los menos entendidos. Fueron precisamente estos los que más aprendieron en la charla ofrecida por la cuntiense Leonor Magariños sobre injertos y formas de conservación de las plantas en los jardines particulares.
Y es que en Rubiáns se respira camelia por las cuatro esquinas y buena muestra de ello fue la gran aceptación de una exposición que, a priori, podría parecer sólo apta para expertos.
Al final no fue así y decenas de curiosos aprovecharon sobre todo la tarde para entremezclarse entre distintos colores, tipologías y especies que, en un primer vistazo, podrían parecer todas iguales pero de las que todavía queda mucho por descubrir y, sobre todo, admirar.