REDACCIÓN - VILAGARCÍA
El Consejo de Presidencia de la Autoridad Portuaria se reúne a primera hora de esta mañana para analizar la situación que provoca la sentencia que anula los acuerdos de la asamblea del Liceo Casino, del 26 de junio de 2009, entre otros, el que facultaba al presidente Álvaro Paz "para aceptar en nombre de la entidad las condiciones de otorgamiento de la concesión de las dársenas 2 y 3 y zona de tierra a la UTE Liceo Casino de Vilagarcía–Incat".
La resolución, anticipada ayer por este periódico, pone al borde del abismo el macroproyecto náutico que ideó la presidencia de la entidad recreativa y que implicaba una inversión multimillonaria, ya que supera los once millones de euros, financiados al 60% por Incat y al 40%, el Liceo.
El presidente de la entidad recreativa, Álvaro Paz manifestó ayer que aunque va a acatar el fallo del juez vilagarciano, tiene la intención de seguir adelante con el proyecto "pues ya hay mucho dinero sobre la mesa".
Afirma Paz que la sentencia sólo anula las decisiones de la asamblea del 26 de junio de 2009, por lo que sigue vigente el acuerdo de la asamblea del año anterior por el que se le otorgaban poderes para el desarrollo de este proyecto.
Aún así, la iniciativa atraviesa un momento de extrema dificultad pues los plazos administrativos sobre la concesión corren a velocidad de vértigo.
El Consejo de Administración del Puerto, celebrado el pasado 25 de enero, fijó un plazo de quince días y que expira, por tanto a mediados de mes, para que se haga entrega de la totalidad de la fianza requerida en el concurso, unos 600.000 euros, de los que queda pendiente sobre la mitad.
La situación actual es, por tanto, muy compleja para una institución que tiene pendientes muchas negociaciones para obtener liquidez inmediata.
Los socios reconocen que existen dificultades a la hora de negociar tanto el edificio de Ravella como sobre los terrenos de As Picoutas (A Boulla), expropiados hace dos años para la construcción del tren de alta velocidad. En este caso, el Liceo Casino se opuso a la valoración y reclama un justiprecio que debe fijar el Jurado Provincial de Expropiaciones.
Por ello, hasta que se produzca esta tasación definitiva, la entidad recreativa habrá de esperar al cobro de la misma; de ahí que, el único bien tangible sea ahora la sede de la calle Castelao, que según Álvaro Paz no "se va a comprometer", aunque todo dependerá de la respuesta de la empresa que ha accedido a conformar la UTE y que es la que ha aportado hasta ahora la mayor cantidad de dinero, tanto para la fianza como para el diseño de los planos.
Álvaro Paz aseguraba ayer que el Liceo Casino va a defender este proyecto a toda costa, pero reconoce que el momento actual es el menos favorable para una inversión como la calculada, especialmente derivadas de las dificultades que las entidades financieras ponen a este tipo de inversiones en años de crisis.
Recuerda Paz que el proyecto "fue aprobado mayoritariamente por la asamblea", por lo que no está dispuesto a decepcionar a los socios, tras conocer una sentencia "que acatamos, pero con la que no estamos de acuerdo".
El presidente discrepa con la resolucion y entiende que va a crear una gran inseguridad jurídica a los socios de la entidad. Asegura que la citación a los socios se realizó por los medios tradicionales pues se envió la comunicación por correo y se colgó en el tablón de anuncios "como se hizo siempre".
Reconoce que los matasellos de alguna de las citaciones "son posteriores" pero está convencido de que se citó a todos los socios "en tiempo y forma".