F.FRIEIRO - VILAGARCÍA
Un vecino de Dodro que responde a las iniciales J.M.C.P. resultó ayer herido de gravedad después de sufrir un aparatoso accidente en la carretera que une el municipio de Catoira con el de Caldas de Reis. El suceso tuvo lugar al filo de las cinco de la tarde cuando, por motivos que se investigan, el hombre perdió el control de su Renault Laguna con placas de matrícula 8418 GLD cuando subía el vial en dirección a la localidad caldense. Al parecer, el turismo invadió por unos instantes el carril contrario, se libró del quitamiedos y se desplomó por un terraplén de unos tres metros de alto hasta ir a parar a un pequeño riachuelo que discurre justo paralelo a la calzada.
Excarcelación
Hasta el lugar se desplazaron de inmediato una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico, efectivos del cuerpo de voluntarios de Protección Civil de Catoira y una dotación de bomberos del Parque de Vilagarcía.
Fueron precisamente estos últimos los que, nada más llegar, activaron un protocolo especial de estabilización del vehículo y colocaron unas cuerdas para facilitar el acceso del médico y de los propios rescatadores hasta el herido.
Fuentes de los servicios de emergencia ratificaron que el hombre se encontraba suelto dentro del vehículo y que era incapaz de salir del mismo por su propio pie dado que éste estaba totalmente volcado y con daños importantes en las cerraduras de las puertas. De hecho, los bomberos se vieron obligados a romper uno de los accesos para retirar cuidadosamente al hombre del interior que no llegó a perder el conocimiento, aunque sí mostraba evidentes síntomas de confusión.
Hasta el lugar se desplazó una ambulancia medicalizada del 061 cuyos asistentes hicieron una primera valoración del paciente, lo inmovilizaron y lo trasladaron en primera instancia al Hospital Comarcal do Salnés desde donde ordenaron su traslado al Clínico Universitario de Santiago en una ambulancia medicalizada. Al cierre de esta edición estaba siendo atendido por el equipo médico y su estado se calificó como crítico.
Dada la aparatosidad del siniestro, los agentes de la Guardia Civil de Tráfico y los voluntarios de Protección Civil se vieron obligados a regular el tráfico en el lugar dado que uno de los carriles de la carretera quedó inutilizado durante más de una hora.
Los testigos de lo sucedido hablaban ayer de lo espectacular del accidente, dado que por unos segundos el Renault Laguna llegó a invadir el carril contrario por lo que la tragedia podría haber sido mayor si algún otro turismo estuviese circulando justo en ese momento por el lugar.