FÁTIMA FRIEIRO - VILAGARCÍA
Antes de final de mes. Ese es el plazo estipulado por el Concello de Vilagarcía para inaugurar de modo oficial la céntrica calle Rey Daviña cuyas obras están ya en su última fase de ejecución. El concejal de Xestión do Territorio, Marcelino Abuín, ratificó ayer que aún quedan unos flecos pendientes que consisten en la colocación de los últimos bancos, así como de las papeleras y la plantación de algún ornamento natural como son los pequeños árboles a lo largo de toda la zona peatonal.
De todos modos, lo más importante a nivel administrativo y de usuario está ahora por ejecutar. El edil socialista manifestó que está pendiente de que el equipo técnico municipal elabore un plan de tráfico con el que se va a regular no sólo el acceso a los garajes existentes en este concurrido vial, sino también las operaciones de carga y descarga y el propio acceso a los establecimientos comerciales, además del horario habilitado a tal efecto.
El concejal aclaró que se mantendrán rondas informativas con los vecinos y con los propietarios de los establecimientos del entorno para que estén atentos a los posibles cambios dictados desde el propio gobierno municipal y también para que tomen nota de los viales por los que deben acceder con sus vehículos, siempre que estos gocen de la calificación de prioritarios.
Revitalizar
Tanto Marcelino Abuín como la propia alcaldesa de Vilagarcía, Dolores García, reconocieron ayer que la humanización y peatonalización de la calle Rey Daviña supondrá la entrada en funcionamiento de un pulmón económico importante, sobre todo a nivel comercial.
De hecho, han sido varias las firmas y cadenas (sobre todo vinculadas con el sector textil) que se han interesado por los locales vacíos de la calle con la finalidad de pedir licencia para establecerse cuanto antes en la capital arousana.
Antiguo mobiliario
Por otra parte, en el departamento municipal de Obras continúan analizando el estado del antiguo mobiliario urbano que, durante años, decoró uno de los viales más emblemáticos de Vilagarcía.
La pretensión del gobierno local es proceder a su restauración y hacer un estudio exhaustivo para determinar en qué espacios exactos reubicar tanto los bancos como las farolas que puedan aprovecharse después de ser analizado su estado por los técnicos municipales.