F.FRIEIRO - VILAGARCÍA
El delegado territorial de la Xunta de Galicia en Pontevedra, José Manuel Cores Tourís, visitó ayer las controvertidas rotondas de O Pousadoiro para analizar la problemática existente en este punto y determinar cuales son las causas reales del incremento en el número de accidentes de tráfico en el lugar.
Cores Tourís se personó en este punto de la PO-305 para calibrar las medidas en cuanto a seguridad vial que puede adoptar la administración autónomica respondiendo así a las exigencias y a las críticas vertidas tanto por los vecinos como por distintos partidos políticos desde que se iniciaron las obras hace más de un año.
El delegado territorial manifestó que en un primer término los técnicos analizarán la situación real del trazado y que, si así lo consideran oportuno, no se descarta un cambio en el trazado si ello deriva en una mejor seguridad para los conductores. José Manuel Cores Tourís reconoció que la problemática es aún mayor en época de lluvias dado que la calzada se muestra especialmente deslizante por lo que el número de siniestros se eleva. De todos modos, el responsable popular recordó que hace unos meses la Xunta de Galicia invirtió un total de 231.965 euros en unas obras en las que se reforzó el firme con una capa de aglomerado asfáltico más gruesa, así como también el pintado de la carretera.
Pese a que Cores Tourís reconoció la responsabilidad de la administración a la hora de promover una mejora en el trazado de las glorietas, el delegado territorial hizo también una llamada de prudencia a los conductores que habitualmente utilizan esta carretera alertando de que deben cumplirse las velocidades marcadas en las señales y ser más prudentes sobre todo en época de lluvias.
Lo cierto es que las rotondas de O Pousadoiro han estado rodeadas de polémica desde que la Xunta de Galicia decidió su construcción como el modo más idóneo para regular la circulación en la PO-305 en la conexión de esta con la conocida como Variante Norte.
De hecho, la administración autonómica recibió de forma escalonada quejas sobre la falta de seguridad en el trazado de las dos rotondas que llegaron a ser modificadas en su desnivel hasta en dos ocasiones.
Principalmente los conductores habituales de este controvertido vial fueron los que pusieron el grito en el cielo denunciando no sólo una excesiva inclinación de las dos rotondas, sino también una señalización deficiente y una escasa iluminación que hace el trayecto extremadamente peligroso sobre todo durante las jornadas invernales.
Desde la entidad autonómica intentaron en varias ocasiones calmar las críticas alegando que el trazado de las rotondas era "provisional" y que, dentro del proyecto de la Xunta, estaba la ejecución de un enclave idóneo para la circulación y, lo que es más importante, sin riesgo alguno.
Ahora, y pese a las distintas reformas, los usuarios siguen sin estar contentos. Creen que la situación podría empeorar aún más con la entrada en funcionamiento de modo completo del ansiado vial de acceso al Puerto cuya inauguración está prevista para este año. De este modo, la densidad de tráfico en la zona aumentará de modo considerable lo que obliga a reinventar las medidas de seguridad en las inmediaciones de las citadas rotondas. Por el momento, el delegado territorial se ha comprometido a tomar medidas, aunque la solución no tiene plazo.