M. MÉNDEZ - O SALNÉS
Ayer se celebró el Día Mundial de los Humedales, convocado para tratar de concienciar a la población –y sobre todo a los más jóvenes– sobre la importancia de estas zonas y la necesidad de preservarlas. En O Salnés se sitúa uno de los cinco humedales gallegos protegidos por el convenio internacional de Ramsar, como es el Complejo Intermareal Umia-O Grove, y sin embargo las celebraciones en este espacio pasaron ayer sin pena ni gloria.
Aunque Concellos como O Grove y A Illa organizan actividades puntuales en la zonas, y ayer desde Sanxenxo quisieron dejar patente que también lo hacen, esto nada tiene que ver con aquellas multitudinarias y mediáticas celebraciones que se llevaban a cabo en el istmo de A Lanzada, en Siradella y en otros puntos del citado complejo protegido.
Antaño un auténtico desembarco político anunciaba la llegada de decenas de niños de toda Galicia para conmemorar fechas señaladas, ya fuera el Día Mundial de los Humedales o el Día Mundial del Medio Ambiente. Pero parece que esas buenas costumbres se han perdido y lo que debería ser un día grande para la naturaleza se queda, como mucho, en el recuerdo de una jornada en la que, dice la tradición, se casan los pájaros.
Habría que preguntar a los Concellos implicados en el complejo intermareal –y son muchos– qué piensan hacer en 2011. Quizás sea muy distinto, pues se trata de año electoral.