MANUEL MÉNDEZ - AROUSA
A raíz del paso del "Flora" por Galicia ya se advirtió de la existencia de un importante riesgo para la navegación marítima, pues los destrozos causados por el fuerte viento y el oleaje hicieron que se fueran a la deriva tanto bateas como embarcaciones y trozos de sus estructuras. Esto hace que exista peligro de colisión en las rías, sobre todo porque a veces esos elementos flotan "entre dos aguas", sin que puedan ser detectados desde la superficie.
Ayer se constató que el riesgo es extremo y que aún existe, dos semanas después de los vientos huracanados. Fueron localizados más flotadores de batea a la deriva en Arousa, se cree que a consecuencia de los daños estructurales sufridos en los parques de cultivo afectados por el "Flora".
Todo indica que pueden quedar otros bidones y trozos de bateas flotando tanto en aguas arousanas como en otras rías gallegas, por lo que se recomienda a los patrones de las embarcaciones que naveguen con la máxima precaución.
Porto Meloxo
Desde el Centro Zonal de Salvamento Marítimo pusieron en marcha un dispositivo especial para remolcar dos de los bidones flotantes localizados y llevarlos a un lugar seguro. Con ayuda de Protección Civil esos flotadores de poliéster de grandes dimensiones –utilizados para soportar el peso de las bateas– fueron amarrados en una de las rampas del muelle de Porto Meloxo (O Grove); rampa utilizada habitualmente para la descarga de mejillón, por lo que está por ver qué ocurre cuando hoy los mejilloneros se encuentren con ese espacio ocupado.
Muchos bidones y puntones –las vigas de madera que conforman el emparrillado de las bateas– se soltaron total o parcialmente a causa de los fuertes vientos. Algunos permanecieron hasta ahora en las propias bateas, mientras que otros fueron arrastrados a la costa, donde encallaron.
La acción de las corrientes –sobre todo de las mareas vivas– hace que parte de esas estructuras abandonen ahora tanto las bateas como las rocas en las que se encontraban y vuelvan a navegar libremente por rías como la de Arousa, de ahí el peligro para la navegación.