M.G. - RIBADUMIA
Las trabajadoras de la planta de la conservera Alfageme en Ribadumia celebraron ayer por la tarde una asamblea en la que acordaron retomar las movilizaciones. Estas comenzarán con un paro convocado para el día 4 de febrero. Las medidas de presión vuelven a convocarse al entender que la dirección de la empresa no está cumpliendo los compromisos, dado que la fábrica de Vigo aún no está en funcionamiento y que en O Grove sólo hacen trabajo efectivo de conservas 13 operarias, en tanto que las otras están para labores de limpieza. Indican que sólo Ribadumia funciona actualmente con cierta normalidad.
El colmo del malestar se producía ayer al conocer la respuesta del presidente de la Diputación, Rafael Louzán, a una pregunta cursada por el BNG, sobre las gestiones para la estabilidad de la empresa conservera. Louzán le contestó que la Xunta estaba negociando con la familia Lago, propietaria del grupo Alfageme. El sindicato CIG, que asesora a las trabajadoras de la planta de Ribadumia, indica que una de las exigencias de las delegadas sindicales era precisamente que se apartara a la familia Lago de la gestión de la conservera.
Ante esta nueva noticia y la constatación de que no todas las plantas fabriles del grupo conservero han vuelto a trabajar con normalidad, la plantilla de Ribadumia decidió sumarse al paro que también convocan sus compañeros de Vigo.
Los trabajadores de Alfageme lo tienen claro: No quieren a la familia Lago, actual propietaria de la conservera, al frente de un proyecto de viabilidad. No se fían. Así de claro lo dejó ayer la secretaria comarcal de Arousa de CIG, Rosa Abuin, que expresó su preocupación por la confirmación de Rafael Louzán de que "el conselleiro está negociando con el empresario".
Esta portavoz sindical insiste en que con el actual propietario no hay nada que negociar pues ha sido su mala gestión la que los ha llevado a la situación en la que se encuentran