M.G. - VILAGARCÍA
Manuel Lorenzo Abeijón, de 54 años de edad, natural de la localidad boirense de Cespón y vecino de Rianxo, falleció de forma repentina ayer en los Lombos do Ulla, frente a las costas de Carril, cuando se disponía a faenar con su embarcación "Marinera". El suceso causó honda conmoción entre los mariscadores de las cofradías de A Illa, Carril y Rianxo que se hallaban en esta zona de libre marisqueo y que vieron con impotencia que no conseguían hacer nada para reanimarlo.
El mariscador partió de Rianxo, cofradía a la que pertenecía, poco después de las ocho de la mañana. Se cree que no llegó a faenar dado que lo encontraron poco después tirado en el interior de la gamela unos mariscadores de A Illa, quienes intentaron reanimarlo y dieron la voz de alarma.
Lo trasladaron a la batea o puntón que se utiliza para el pesaje del marisco de los Lombos, pero nada pudieron hacer para salvarle la vida. Un vigilante de Rianxo y el servicio de guardacostas de la Consellería do Mar acudieron a la zona, pero se tarda por mar al menos diez minutos, que se suman al tiempo de respuesta de los servicios sanitarios.
El fallecido fue trasladado al muelle de Carril donde acudieron su mujer, también mariscadora de la cofradía de Rianxo, la hija y el patrón mayor de este pósito, Baltasar Rodríguez. Allí tuvieron que esperar varias horas, en medio de grandes muestras de dolor y malestar, hasta que llegó el juez para proceder al levantamiento del cadáver, acto que tuvo lugar a las 12.40 horas. El cuerpo de Manuel Lorenzo fue trasladado a Pontevedra para practicarle la autopsia y conocer la causa exacta de su deceso.
Mientras tanto, la conselleira do Mar, Rosa Quintana, que estaba de visita oficial en A Illa de Arousa, expresaba su solidaridad con la familia del mariscador fallecido.
En este acto apareció la mujer del mariscador de A Illa que atendió en el primer momento a Manuel Lorenzo.
La mujer, visiblemente indignada, recriminó a la conselleira la tardanza en llegar al lugar de los hechos de la lancha de guardacostas, así como de los servicios sanitarios, lo que pone de manifiesto la falta de seguridad que tienen los mariscadores que faenan a flote en la ría de Arousa.