A.M. - O SALNÉS
El presidente de la Mancomunidade do Salnés, Jorge Domínguez, negocia con la Diputación y con diversas entidades financieras la consecución de un crédito para poder pagar los terrenos sobre los que se construirá la futura depuradora de aguas residuales (EDAR) del río Umia.
La nueva infraestructura se construirá en unas parcelas situadas en Barrantes (Ribadumia), que pertenecen a una docena de vecinos, la mayoría de Vilariño (Cambados). El alcalde cambadés, Luis Aragunde, fue el encargado de negociar con ellos, y al final acordaron un precio de 20 euros por metro cuadrado. La Consellería de Medio Ambiente está dispuesta a asumir el cien por cien del coste de la depuradora, pero con la condición de que antes los concellos consigan la parcela.
Los terrenos ya están localizados, y la cesión firmada, pero ahora los ayuntamientos necesitan 360.000 euros para pagar la compra y que el traspaso sea oficial. El problema es que algunos de los concellos que deberían abonar una parte del dinero no se encuentran en una situación económica excesivamente buena, y han trasmitido a Jorge Domínguez que ahora mismo les resultaría muy difícil cumplir con su parte del trato.
Por ese motivo, el presidente de la Mancomunidade se ha puesto a estudiar la posibilidad de financiar la compra de los terrenos mediante un crédito. Alega que se trata de una fórmula que descansará sobre los hombros del organismo comarcal, ya que algunos ayuntamientos están inmersos en un Plan de Saneamiento Económico Financiero, y por lo tanto no pueden solicitar préstamos. Uno de los aspectos que está analizando Jorge Domínguez es el coste de la operación financiera, pues espera que sea lo más bajo posible, para evitar el perjuicio de tener que abonar unos intereses demasiado elevados.
Jorge Domínguez admite que la Xunta de Galicia no les ha puesto una fecha límite para la recepción de los terrenos, pero que "sí que nos están apurando, porque quieren empezar la obra". De hecho, la nueva estación depuradora del Umia ya figura en los presupuestos para 2010 tanto de la Mancomunidade como de la Xunta de Galicia, y está considerada como una de las infraestructuras más necesarias para el futuro de O Salnés.
Esta nueva EDAR se ubicará en Barrantes –en las cercanías del puente de Covas de Lobos– y recogerá las aguas residuales de una parte de los términos municipales de Vilagarcía, Vilanova, Meis, Ribadumia, Cambados y Meaño. También recibirá los afluentes predepurados de las fábricas de los polígonos industriales de Sete Pías y Cabanelas.
En la actualidad esos residuos van a parar a la depuradora de Tragove, por lo que tienen que cruzar el casco urbano de Cambados. Por ello, se espera que la depuradora de Barrantes sirva para erradicar los malos olores que esporádicamente sufren los residentes en el centro urbano Cambados, y para aliviar la presión demográfica que padece ahora mismo la EDAR de Tragove.
Además, los expertos cuentan con que la nueva depuradora reduzca el número de vertidos de fecales sin depurar que acaban de modo ilegal en el Umia, y que según un reciente estudio de la Diputación Provincial ascendían a más de 170.