A.M. - VILAGARCÍA
"Creo que toda la gente desplazada de sus hogares en la capital acudirá a zonas rurales, como hemos visto cuando volvíamos de Jacmel; camiones cargados de personas que salían de Puerto Príncipe con lo puesto". Estas declaraciones de la cooperante vilagarciana María Sande, que se encontraba en Haití hasta anteayer viernes, parecen confirmarse. El propio presidente del país caribeño, René Préval, ha manifestado que el Gobierno apoyará a las personas que deseen abandonar la ciudad, devastada por los dos terremotos de enero, y quiera establecerse en el campo, donde en teoría les resultará más sencillo rehacer sus vidas.
Debido a este nuevo contexto, la cooperante arousana opina que Haití necesita "apoyo urgente a corto plazo para esta emergencia, y a largo plazo para la reconstrucción", y que "hará falta mucho apoyo a la agricultura, básica para acoger y alimentar a todas esas familias que se desplazarán al rural en las próximas semanas".
María Sande Landeira es una vilagarciana de 33 años. Licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas, trabaja desde 2004 como responsable de comunicación de la organización no gubernamental Solidaridad Internacional. A principios de enero viajó a Haití para colaborar con la filmación de un documental sobre la alimentación al sudeste del país, que dirigirá el cubano Alejandro Ramírez.
Estaban grabando cuando les sorprendió el primer terremoto. Se encontraban en Jacmel, y aunque no fue ésta una de las zonas más castigadas, los efectos del seísmo se notaron igualmente. Según el testimonio de la vilagarciana se cayeron una de cada tres casas, y las demás sufrieron graves daños.
Cuenta María Sande que debido al mal estado de las viviendas, y al temor a las réplicas ("cada día la tierra se movía un par de veces"), miles de personas dormían en la calle.
La cooperante de Solidaridad Internacional pide a la gente que en la medida de sus posibilidades echen una mano a la población haitiana, pues en muchos casos lo han perdido absolutamente todo. Además, parten de una situación terrible, pues Haití es uno de los países más pobres del mundo.
María Sande alega que "como pasó en el caso del tsunami del Índico, todo lo que no llegue hoy en forma de ayuda de emergencia (por falta de vías de comunicación o de coordinación), llegará mañana en forma de apoyo a la reconstrucción". Recuerda que "cuando deje de ser actualidad informativa, Haití seguirá necesitando durante mucho tiempo de apoyo y cooperación" y que "organizaciones como la mía, Solidaridad Internacional, que trabajamos aquí ya antes del terremoto, seguiremos haciéndolo a largo plazo y se van a necesitar muchos recursos". Por otra parte, la cooperante arousana rompe una lanza en favor de las ONG haitianas, al menos de aquellas con las que coopera Solidaridad Internacional, como es el caso de la Coordinadora Regional de Organizaciones del Sudeste de Haití (Crose), con la que trabajaban en la filmación del documental. "Las organizaciones haitianas realizan un trabajo excelente y merecen toda nuestra confianza y apoyo, especialmente ahora".
Seguridad
Según las informaciones procedentes de Puerto Príncipe, la situación en la capital es muy confusa, y se han producido casos de pillaje y disturbios. María Sande, sin embargo, explica que en ningún momento se sintió amenazada. Ella pasó el terremoto en el sudeste del país, menos devastado. En cualquier caso, explica que ante una catástrofe como la que acaba de suceder es necesario no enjuiciar muy severamente la actuación de personas que están totalmente desesperadas.
"En una situación de emergencia como ésta, con toda una capital totalmente colapsada, y con más de una semana sin techo, agua ni comida, creo que yo también me dedicaría a sacar todo lo que pudiera de un supermercado derrumbado, para mí y para mi familia".
María Sande tiene previsto estar de vuelta en España el lunes, pues este fin de semana vuela desde la capital de la República Dominicana.