A. G. - VILANOVA
Portos de Galicia y los administradores judiciales del antiguo cocedero de Charpo han comenzado a negociar el futuro de los terrenos que ocupa la fábrica, tras el interés mostrado por el Concello de Vilanova de emplearlos en el auditorio y edificio multiusos municipal. Así se lo comunicaron ayer al alcalde de Vilanova de Arousa, Gonzalo Durán, en una reunión mantenida con responsables de la institución portuaria, que esperan que en las próximas semanas se desbloquee la situación en la que se encuentran los terrenos.
La antigua nave de Charpo se encuentra en estado ruinoso, por lo que el Concello decretó, hace casi tres meses, la apertura de un expediente de demolición cuyo plazo para hacerse efectivo finaliza en los próximos días. Fuera del interés mostrado por el Concello para ubicar en ese espacio el centro multiusos y auditorio, se encuentra la mala situación de la nave, que amenaza con desplomarse en la vía pública debido a los graves daños estructurales que provocaron los incendios que se registraron en su interior, el último de ellos el pasado mes de diciembre.
El Concello de Vilanova espera que las negociaciones entre Portos y los administradores judiciales se resuelvan lo antes posible, para comenzar a diseñar el proyecto del edificio multiusos y auditorio lo antes posible.
La parcela sobre la que el Concello ha puesto su vista ocupa unos 3.000 metros cuadrados de superficie, de los que 800 pertenecían a la familia Charlín antes de que la Audiencia Nacional les incautase los bienes. El resto forma parte de una concesión de Portos de Galicia.
La nave fue uno de los emblemas de la familia Charlín en los años 80, llegando a trabajar en ella varias decenas de personas. Pero este imperio se vino abajo como un castillo de naipes a principios de los 90, cuando la Audiencia Nacional decidió intervenir las instalaciones.
Cerradas al público desde aquellas fechas, los únicos que se atreven a entrar en la actualidad son los jóvenes del instituto de la ESO y los bomberos cuando hay un incendio, ya que los ladrones ya hace tiempo que no frecuentan la fábrica al no quedar nada de valor en su interior.
La elección de este punto como la más que probable ubicación del futuro multiusos no es una casualidad.
La antigua fábrica se encuentra en las inmediaciones del casco urbano y cuenta con un espacio suficiente para albergar este tipo de infraestructuras. Además, también se ha valorado la cercanía de la ría de Arousa y de un centro educativo como el de A Basella.