MANUEL MÉNDEZ - O GROVE
Conservas Isabel de Galicia, la factoría grovense del grupo Garavilla, afronta el expediente de sellado y clausura del vertedero de concha de mejillón existente en el lugar de Cova da Loba.
Es una vieja cantera que hace más de una década utilizaron tanto esta empresa como Thenaisie Provote y Mariscos San Cayetano, del grupo Alfageme, para deshacerse de la concha de mejillón.
Aquello dio pie a un largo proceso judicial, político y administrativo a nivel local, autonómico, estatal e incluso europeo, sobre todo a consecuencia de las denuncias presentadas por el vecino de San Vicente de O Grove Servando Garrido, quien reiteradamente denunció la existencia de olores insoportables y la posible contaminación del entorno y los acuíferos.
Se trata, por tanto, de un problema de ámbito medioambiental y social que comenzó hace más de una década y que Isabel de Galicia intenta frenar ahora con el proyecto de sellado y clausura del vertedero de concha, en una superficie de 1.685 metros cuadrados.
Así consta en el expediente sometido a información pública –por si hubiera lugar a alegaciones o reclamaciones– y pendiente de una serie de documentación reclamada a la empresa antes de que el Concello de O Grove diga si concede o no la preceptiva licencia.
En los últimos años tanto el Concello como la Xunta de Galicia y la Unión Europea han cursado diversas solicitudes y/o requerimientos para que se proceda a eliminar este vertedero de concha, situado en la ladera de Siradella a apenas cinco metros del cauce del río Cova da Loba, que nace monte arriba. Al parecer, la UE se ha mostrado especialmente insistente con la necesidad de regenerar este espacio, y últimamente parece presionar sobremanera para que se actúe en el entorno, de ahí que el proyecto de sellado que formula Conservas Isabel se presente como posible solución.
Hace años se había impermeabilizado la zona, para verter concha sobre la lona instalada e impedir la filtración de residuos al subsuelo. Sin embargo, en el Concello explican que las lluvias esparcieron los montones de concha, y parece que pudieron registrarse filtraciones que pudieron afectar al río.