REDACCIÓN - VILAGARCÍA
El Ayuntamiento quiere dar un impulso a la campaña de recogida de aceites domésticos que se puso a andar en noviembre y que no está dando todavía los resultados apetecidos, principalmente por el escaso conocimiento de la misma. De hecho, ahora, la Concejalía de Xestión do Territorio, que dirige Marcelino Abuín, incluso ha pensado en una campaña "puerta a puerta" con el fin de llevar a las casas de los vecinos la información sobre el funcionamiento del servicio y las ventajas del mismo, pues se han instalado 16 contenedores para las 250 calles de la ciudad.
El área de Medio Ambiente ha encargado para ello 15.000 trípticos en los que se incluyen datos básicos sobre las necesidades de separar y recoger el aceite usado de origen doméstico, las ventajas que esta práctica supone para el medio ambiente; y, también a nivel de ahorro económico, como funciona el servicio, los lugares en los que se pueden encontrar los depósitos para deshacerse del aceite y el destino final que va a tener pues será utilizado para la fabricación de biodiésel.
La campaña de buzoneo se pone en marcha la próxima semana, según ha explicado un responsable de este departamento municipal.
Pero la campaña tiene una segunda fase cuyo objetivo es el de promocionar el servicio de recogida y reciclaje de aceites domésticos en las propias calles de la ciudad. para ello se dispondrá durante dos meses de un autobús urbano y se fijarán carteles en las cabinas telefónicas del municipio.
Se pretende trasladar a los ciudadanos el mensaje de que se trata de un servicio totalmente gratuito, tanto para el usuario como para el Ayuntamiento.
Pero a la vez se recuerda que el servicio es exclusivo para los aceites de origen doméstico y se insiste en quelos residuos oleaginosos procedentes de actividades industriales no son susceptibles de usarlo "puesto que las empresas están obligadas por ley a hacerse cargo de los residuos que genera su actividad, a través de gestores autorizados.
El concejal Marcelino Abuín convida a los vilagarcianos a hacer uso de este nuevo servicio incidiendo en que "con el pequeño esfuerzo que conlleva a cada uno de nosotros depositar el aceite usado en el contenedor específico, cuidamos el medio ambiente y a reducir importantes costes a la Administración local, por ejemplo, en materia de tratamiento y depuración de aguas residuales".
Abuín recuerda que el aceite usado constituye un residuo muy abundante, aproximadamente 7 litros por persona al año, y con un alto poder de contaminación (un litro contamina mil litros de agua).
La mayor parte de este residuo (80%) procede de los domicilios particulares y sólo un 20% de la hostelería. En la mayor parte de los casos, explica el concejal, "los aceites domésticos son eliminados a través de la red del alcantarillado". Esto supone que los aceites o van a la depuradora de aguas, provocando averías, o van directamente a la tierra por lo que provoca contaminación en acuíferos.