REDACCIÓN - VILANOVA
El temporal también provoca otro tipo de chispas y afecta a las relaciones humanas como ha quedado demostrado en San Miguel de Deiro, donde vive la patrona Evangelina Lago, que fue acusada, con otros vecinos, de llevarse leña y pinos que tiró el "Flora".
La situación parece en principio un simple caso de "rapiña" pero se da la circunstancia de que este proceder es costumbre en Galicia y que la Comunidad de Montes de San Miguel apenas cuenta con representación entre los 600 vecinos.
De hecho ayer se celebró asamblea para elegir a la nueva directiva y sólo acudieron 17 personas, que concluyeron con la elección de Camilo Nogueira Charlín. La patrona mayor ya anunció ayer que impugnará la elección pues no está de acuerdo con las formas, pues a ella nadie le comunicó que había un proceso para anotarse como comunera ni tampoco de que había elecciones en la mañana de ayer. Como a ella, le pasó a otros numerosos vecinos que ni siquiera pasaron por la Casa da Cultura para emitir su voto o incluso para ofrecer una candidatura alternativa.
Los comuneros aseguran que cuenta con unos estatutos y que estos son los que amparan las fórmulas para gestionar la madera y demás recursos del monte vecinal, por lo que alguno de sus miembros se ha erigido en guarda forestal y ha procedido a denunciar a todos aquellos vecinos que se llevaran leña del monte. Evangelina Lago reconoce que ella ha sido una de las que cargó "un par de tractores", pero afirma que es algo que se viene haciendo desde siempre en la parroquia.
De todos modos asegura que está dispuesta a pagar las ramas y pinos que recogió y llevó para su casa siempre que "se nos exija a todos". Pero también señala que quiere connocer los estatutos y el apartado en la que se regula la gestión de este tipo de recursos, es decir si la comunidad vende o subasta la leña. Asegura que no está dispuesta a que ocurra lo del pino de O Castelete que se regaló a un comunero por sus servicios.