F.FRIEIRO - VILAGARCÍA
Sin un cuño profesional, aunque con gran ilusión y saber estar sobre el escenario, unos 70 jóvenes menores todos ellos de 23 años se subieron a un escenario que los estaba esperando con los telones abiertos. Al frente, el director de prestigio internacional Pietro Rizzo dio la señal para el inicio de un espectáculo aplaudido a rabiar por un público entregado, aunque exigente.
La Orquestra Nova da Sinfónica de Galicia no es una agrupación al uso dado que sus componentes ensayan por separado y sólo se suben a los escenarios como parte de su formación, dado que todos son estudiantes. Ayer demostraron que el arte se lleva en la sangre y por eso supieron arrancar aplausos desde la primera hasta la última fila. De su repertorio salieron piezas del laureado Franz Liszt en la primera parte, que consiguieron caldear un ambiente ya de por sí entusiasmado. Pero lo mejor estaba por llegar. La segunda parte llenó de magia cinematográfica tanto a los propios músicos como a los espectadores con la interpretación de la obra de Gustav Holst "Os Planetas".
En la presentación del concierto hace unos días, el gerente del Consorcio para la promoción de la música al que pertenece la Orquestra Nova afirmó que la actuación de estos músicos noveles podría hacer enrojecer a las agrupaciones más conocidas y laureadas. Y así fue.
Los jóvenes de la Orquestra Nova dejaron un buen sabor de boca y las puertas abiertas para la actuación de la Filharmónica de Copenhague que llega al auditorio vilagarciano a finales de este mes. Es la primera actuación del año enmarcada dentro del convenio entre Concello y Caixanova.