MANUEL MÉNDEZ - O SALNÉS
La huerta de O Salnés se resiente. Las intensas lluvias de los últimos meses provocaron inundaciones, y aunque el agua es buena para la tierra, en cantidades excesivas causa estragos. Así ocurrió en la comarca, y a las precipitaciones se sumaron las heladas y, ahora, el viento huracanado. El último temporal afectó a la agricultura, un sector importante en la comarca que en esta época del año se encuentra en un momento crucial, pues se efectúa la plantación de buena parte de los productos.
A causa de los destrozos algunos agricultores han perdido toda la inversión realizada, e incluso parece haber quien se plantea dejar la actividad por ser incapaz de afrontar la reparación de sus invernaderos, advierten en la cooperativa Horsal.
Existen importantes huertos de kiwi, tomate, lechuga y otros productos, al igual que gran cantidad de invernaderos especialmente diseñados para lograr la máxima calidad del cultivo.
Muchos de esos invernaderos resultaron gravemente afectados, y no sólo porque el viento arrancara los plásticos, sino porque la virulencia con que se empleó en la comarca incluso destrozó estructuras metálicas.
En Horsal esgrimen que el sector agrícola "se está viendo muy afectado en estos últimos meses", y añaden que los agricultores constituyen un colectivo necesitado de ayuda "no sólo por los daños que sufren, sino por los bajos precios a los que tienen que vender sus hortalizas". Sandra García, ingeniera de campo de la citada cooperativa, sostiene que "los agricultores se sienten abandonados".
A su vez, el sindicato Xóvenes Agricultores anima a los arousanos a hacer una valoración pormenorizada de los daños para así reclamar ayudas.