A.T. - O SALNÉS
La Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras tendrá paralizadas las obras de Curro tres semanas más con el propósito de modificar el proyecto actual y atender las alegaciones que han planteado los vecinos afectados por el macronudo situado en los términos municipales de Meis y Barro.
Asimismo, la reforma del proyecto inicial va a suponer un mejor diseño de los accesos del polígono industrial que se lleva a cabo en sus inmediaciones para que éste cuente con entradas directas a las vías de alta capacidad existentes y también la futura autovía entre Vilagarcía y Pontevedra. En este sentido, la idea es que haya una buena conexión también con la Autopista del Atlántico (AP–9), tanto en dirección a Pontevedra como a Santiago; como con la autovía de O Salnés, pues todas ellas confluyen en este punto.
Las obras del macronudo de Curro comenzaron a principios de diciembre, con la explanación de terrenos en el término municipal de Meis, pero la empresa apenas estuvo dos semanas en la zona.
Desde principios de Navidades, la obra se paralizó con el objetivo de realizar un nuevo diseño de esta glorieta que distribuirá todos los tráficos de O Salnés en dirección hacia las vías de alta capacidad.
Pero a la vez, esta obra da comienzo a uno de los proyectos más demandados por los vecinos de O Salnés, la autovía a Pontevedra, cuya primera fase de poco más de dos kilómetros nace en este punto.
La autovía se completará en próximas anualidades hasta cubrir los cerca de catorce kilómetros que dista desde este lugar hasta Baión, donde se ejecutan otras ambiciosas obras de infraestructura, como es el Acceso al Puerto que circunvala la capital arousana por el sur.
La paralización de las obras del nudo de Curro había provocado cierta preocupación en varios sectores, incluidos los vecinales, pues Política Territorial no había comunicado hasta ahora dicha decisión.
Fuentes de este departamento autonómico señalaron ayer que los trabajos se retomarán en el mes de febrero pues en la reforma del proyecto se pretende atender "el máximo número de demandas vecinales".
La idea es la de desarrollar un proyecto en el que se mejoren las comunicaciones desde este punto con las vías de altas prestaciones y con el polígono, explican.
A la vez, la glorieta posibilitará el tráfico de turismos en otras carreteras como la C-531 que también va a sufrir un cambio radical ya que la Xunta ha diseñado para ella un proyecto que contempla sus últimos kilómetros como una calle urbana.
Una vez ejecutadas todas estas obras, la comarca de O Salnés habrá completado su mapa principal de accesos, lo que permitirá reducir los tiempos de transporte actuales, con las ventajas añadidas que ello supone.
En la actualidad, debido al intenso tráfico existente entre Vilagarcía y Pontevedra, es imposible realizar este trayecto en menos de media hora, lo que supone una velocidad de unos 60 kilómetros. La autovía podría reducir a la mitad el tiempo de recorrido.