FÁTIMA FRIEIRO - VILAGARCÍA
Sin colores, sin banderas y sin diferencias sindicales. Por primera vez desde que se inició el conflicto, casi 400 trabajadores vinculados al grupo Alfageme se movilizan hoy ante la sede del Instituto Galego de Promoción Económica (Igape) para intentar salvar "in extremis" una empresa que está ya con la soga al cuello. Operarios vinculados a CGT, CIG y CC OO unen sus voces para exigir a la Xunta de Galicia que convenza a Caixanova y al Banco Popular (principales acreedores de la empresa) para poner sobre la mesa los dos millones de euros necesarios para dar un respiro a la conservera al menos durante un mes más.
Hoy a la una de la tarde está prevista una reunión entre los propietarios de Alfageme y responsables del Igape que decidirán de manera definitiva el futuro de una firma que, durante años, ha sido vital para el desarrollo económico de la comarca de O Salnés.
Las trabajadoras de las sedes de Vilaxoán, O Grove y Ribadumia se desplazan hoy a primera hora en autobús hasta Santiago para concentrarse delante de la entidad dependiente de la Xunta y exigir "respuestas inmediatas" y el fin "de una incertidumbre que nos está matando". Y es que la muerte de la empresa parece ya inevitable. De hecho, las operarias acuden a su puesto de trabajo en el que, desde hace días, no existen ni pedidos ni mercancía. La resolución que se adopte hoy en el Igape, salvo sorpresa de última hora, derivará probablemente en que este lunes Alfageme se vea forzada al concurso de acreedores tan temido por trabajadores y sindicatos.
El malestar y la desazón se percibían ayer en Vilaxoán donde las operarias volvieron a concentrarse ante la sede de la factoría. La delegada de Comisiones Obreras en Vilaxoán, Lucita Piñeiro, recordó que el Plan de Viabilidad "está ahí" y que "todas las partes hemos cumplido, excepto los bancos y la Xunta que ahora parece que no quieren sacar adelante el asunto por otros motivos que no quieren desvelar".
A estas alturas, los trabajadores parecen tenerlo claro. Tal y como ratificaba también la delegada en O Grove, Maricarmen Caneda, "detrás de todo esto hay motivaciones políticas, porque lo que se ha pedido se ha cumplido y aún así prolongan la agonía más y más".
El conflicto de Alfageme que se viene arrastrando desde hace ya unos meses no sólo repercute directamente en los operarios, sino también en la imagen de una factoría que ha perdido clientes y una importante cantidad de dinero en la campaña de Navidad al no haber satisfecho ni una sola de las demandas recibidas.
En estos momentos, las cuatro sedes de la empresa están paralizadas y sin ningún tipo de carga de trabajo, aunque sólo las operarias de Marsac, en O Grove, están en el paro.
El responsable de CC OO, Fernando Ramos, ratificaba ayer que la unión de las plantillas de las tres fábricas de O Salnés y una de Vigo para luchar por una causa común es "histórica" aunque lamentó que haya tenido que llegarse a una situación "límite" para conseguir un acuerdo "que debería haber sido factible antes".
Ramos, al igual que Rosa Abuín como representante de la CIG, insistían ayer en que los trabajadores "no van a tirar la toalla porque el Plan de Viabilidad, aunque mejorable, es posible". De hecho, la concentración de hoy delante del Igape, sea cual sea su resultado, no será la única medida de presión ejercida por las entidades sindicales durante los próximos días.