FÁTIMA FRIEIRO - VILAGARCÍA
Vilagarcía madrugó ayer para celebrar una sesión plenaria en la que, más que el contenido, primaron las acusaciones cruzadas entre los distintos grupos de la Corporación. Los concejales se reunieron para dar luz verde a la aprobación definitiva de la controvertida Relación de Postos de Traballo y para cargarse de un plumazo las alegaciones presentadas tanto por particulares como por el sindicato UGT. La decisión ya venía adoptada de forma parcial de la comisión informativa previa al debate, por lo que los concejales no se molestaron en explicar de forma pormenorizada en qué consistía cada uno de los recursos y qué se pedía exactamente.
La aprobación de ayer (posible gracias a la nuevamente abstención de los tres ediles de Izquierda Unida) posibilita que el documento entre en vigor mañana mismo y que, tal y como señaló el concejal de Personal, José Rafael Membrives, “se garantice la continuidad en su puesto de trabajo a un centenar de personas a los que ahora se les acaba el contrato”.
Lo cierto es que acaba el año, pero hay cosas que nunca cambian y que seguirán igual en 2010. El popular Tomás Fole dispuso un discurso cargado de anécdotas y metáforas en el que definió la RPT como la “Relación de Paripés del Tripartito” y el acuerdo adoptado entre el equipo de gobierno con Izquierda Unida como “una relación de novio y novia llena de contradicciones”. Fole dejó caer que fue la negociación para aprobar la RPT la que desencadenó tanto la dimisión de Marcelino Abuín como concejal como la “crisis en el seno de la Sagrada Familia Socialista”. El popular volvió a repetir argumentos destacados, aunque sin dar nombres concretos, para denunciar casos de “enchufismo” y “amiguismo” en la plantilla municipal y en entidades afines al Concello.
La contestación por parte de Izquierda Unida y del PSOE no sorprendió, dado que siguió la dinámica de sesiones anteriores con argumentos ingeniosos para censurar cada una de las palabras del popular. Juan Fajardo tachó a Fole de no poseer alternativas a la RPT e ironizó tanto con el controvertido futuro de Tomás Fole en la candidatura del PP local como en el puesto que este ocupa en la Ipespo, al mismo tiempo que lo acusó de “hablar ahora de enchufismo y no cuando era usted un asalariado de Gago”.
Dudas jurídicas
Lo cierto es que, justo después de que la RPT haya sido aprobada de forma definitiva, en el aire todavía queda la duda de si jurídicamente el debate se resolvió según lo establecido por la norma. De hecho, José Luis Rivera Mallo volvió a sacar de manual para advertir de que para convocar un pleno debe finalizar antes el período de alegaciones. De hecho, a día de hoy todavía podrían llegar a Ravella nuevos recursos al documento que podría obligar a la Alcaldía a someter nuevamente el texto a votación. Un estorbo administrativo importante si tenemos en cuenta que la no entrada en vigor de la RPT el primero de enero de 2010 implicaría una situación de “incertidumbre” para cierto personal de plantilla.