REDACCIÓN / VILAGARCÍA
Vilagarcía demostró ayer que los "revival" están de moda. Y mucho. El Auditorio municipal se llenó hasta la bandera y más para asistir a un concierto único e irrepetible: el retorno de "Airiños". Tres generaciones se unieron en un concierto en el que se habló de "libertad, amistad y cristianismo". Abuelos y nietos hicieron de las escaleras butacas improvisadas en un espectáculo que estuvo dedicado especialmente al mentor de "Airiños" hace ya cuarenta años, el que fue párroco de A Xunqueira, Jaime Vahamonde.
El espectáculo comenzó con un discurso sentido en el que se apeló a la memoria y a las ganas de "cambiar el mundo" y en el que se utilizaron términos como "ganas de vivir".
El toque musical se inauguró gracias a un grupo de niños, "los nuevos Airiños", que recordaron las canciones que sus padres interpretaron hace ya cuatro décadas. Sus voces, acompasadas con una estudiada coreografía, recordaron a agrupaciones norteamericanas como "Viva la música" y acrecentaron el fervor de un público entregado desde el primer al último minuto.
Sus voces se confundieron por momentos por las más veteranas que, como no podía ser de otra forma, también deleitaron con temas que los vieron crecer en los 70.
La gala de ayer tuvo de todo: recuerdos, proyecciones, música y, sobre todo, memoria. Los mejores momentos de "Airiños" se recopilan en un libro editado por Teófilo Edicións que también se presentó en el marco del espectáculo de ayer.
Lo cierto es que ni siquiera faltaron las emociones, dado que alguno de los presentes incluso soltó alguna lágrima.