F.FRIEIRO / O GROVE
El aviso de un falso apuñalamiento en una vivienda de la zona de Vila Vella alertó ayer a buena parte de la península meca y movilizó a varias patrullas de la Policía Local y de la Guardia Civil, además de un amplio dispositivo sanitario. El suceso ocurró al filo de las siete y media de la tarde cuando el 112 recibió una llamada de un número oculto en la que, un hombre que no quiso identificarse, alertaba de que se había producido un apuñalamiento en una casa de la que facilitó la dirección. En el momento de la alarma, desde el servicio de emergencias se activó un protocolo especial en el que se movilizó al cuerpo de la Guardia Civil, así como a la Policía Local. Además, ordenaron que se desplazase hasta el lugar una ambulancia medicalizada con un médico y una enfermera por si el presunto herido tenía que ser atendido en el lugar del suceso.
Cual fue la sorpresa de los agentes cuando, al llamar a la puerta de la vivienda señalada, les abrió una señora que no sabía ni del apuñalamiento ni de nada que se le pareciese.
Tanto las sirenas como el amplio dispositivo alertaron a todos los vecinos del barrio que se acercaron hasta la casa con temor de que hubiese sucedido algo.
Gracias a que todas las llamadas que se realizan al 112 quedan registradas (sean o no realizadas desde un número oculto), las fuerzas de seguridad consiguieron localizar al autor de la alerta que resultó ser un vecino del municipio con un historial conflictivo a las espaldas. De hecho se le abrirán diligencias que serán comunicadas al Juzgado que dictarán, posiblemente, una sanción económica.
Las fuerzas de seguridad señalaban ayer que este tipo de comportamientos son "muy censurables" dado que cuestan mucho dinero y "impiden que trabajemos en otros asuntos".