M. CARMEN SUÁREZ / CARBALLO
La jornada de ayer en Carballo nada tuvo que ver con la de hace dos años, cuando el Gordo dejó un total de 45 millones de euros en la localidad. En el sorteo de ayer tuvo que consolarse con un pellizco de 280.000 euros muy repartidos, ya que la mayoría (230.000) corresponden a participaciones del número 26.504, cuyas dos últimas cifras coinciden con la terminación del tercer premio. Además, al acabar en cuatro, como el Gordo, cada décimo está premiado con 120 euros, una consolación para seguir jugando en el sorteo de Reyes.
Los otros 50.000 euros que se repartieron en la Administración de Lotería número dos corresponden a uno de los quintos premios, el 49.271, que, a pesar de la baja cuantía, fue el que tuvo una mayor repercusión en la zona. Sólo se vendió una serie de este número, unos diez décimos, y cada uno está agraciado con 5.000 euros.
Todos los billetes se vendieron en ventanilla, y además, fueron de los primeros en agotarse, ya que, según reconocieron los responsables de la administración, las terminaciones en uno, son un "número bonito" que gusta a la gente. Durante toda la mañana ninguno de los agraciados acudió a reclamar su premio, lo que hace sospechar que fuese vendido a gente de fuera de la localidad durante el verano. Sólo una de las muchas personas que fueron llegando a cuentagotas reconoció tener ese número, aunque dijo que todavía no sabía si tenía un décimo o una participación. Mari Carmen Chouciño tenía la esperanza de que fuese un décimo para disfrutar con sus tres hijos los 5.000 euros. "Tengo tres hijos y me daría una buena alegría para gastar en estas fiestas", destacó Mari Carmen antes de ir a casa a comprobar su premio.
Otro vecino de la localidad que también se acercó al lugar para comprobar si había resultado agraciado fue José Antonio Puga, que llevaba varios décimos encima. Este septuagenario, precisamente, fue uno de los premiados hace dos años con 900.000 euros, ya que tenía tres décimos del Gordo. Ayer no tuvo la misma suerte, aunque reconoció que después de haber repartido una suculenta cantidad entre sus hijos y nietos, todavía le quedaban fondos en su cuenta corriente, por lo que no parecía muy preocupado de que la suerte no le sonriese de nuevo.
A pesar de que no pudo hacer millonario a nadie, la responsable de la administración, Consuelo Barca Pensado, se sentía muy satisfecha por el premio repartido. Ayer fue la primera vez que un número de la Lotería resultó agraciado, pero en su administración ya dieron otros premios importantes durante los más de treinta años que lleva al frente. De hecho, desde su apertura están abonados al número 26.504, que fue el que ayer se llevó el mayor pellizco porque se vendió íntegramente allí. Y también tienen otras terminaciones en cuatro, que es un número que les gusta mucho, por lo que al menos muchos tienen asegurado el reintegro.
Para festejar el premio hubo cava y pasteles a repartir entre los clientes y curiosos que se acercaron a la administración. Sus responsables esperan que lo de ayer fuese sólo el "aperitivo" de lo que vendrá para Reyes, y, además están convencidos de que les ayudará para subir las ventas, como en el 2007.
Entonces las ventas se dispararon para el sorteo del Niño, atraídos por el Gordo de Navidad, aunque había sido repartido en la administración número uno. "Hubo un efecto rebote que se notó muchísimo ese año. Vino mucha gente de fuera comprar porque había tocado el Gordo", reconoció el hijo de la lotera, Alejandro Eirís, que ayer tuvo que emplearse a fondo para atender a clientes y medios de comunicación, lo mismo que su hermana, María. El negocio familiar parece que tiene asegurado su relevo porque el nieto de la lotera, Pablo, de sólo un año y medio, también posaba contento y con mucho estilo para la prensa.
Y como la esperanza es lo último que se pierde, muchos de los vecinos que se acercaron a la administración y no habían resultado agraciados, ya hicieron alguna compra para Reyes o invirtieron en otros juegos del azar. "Vengo a ver si me toca la Bono loto de hoy porque en la Lotería no hubo suerte", afirmaba José Suárez mientras compraba un billete.
A pesar de la crisis, en esta administración se incrementaron notablemente las ventas de Lotería de Navidad con respecto al año pasado. "El año pasado acabamos todo lo que teníamos, por lo que este año tuvimos un mayor porcentaje y las ventas han ido muy bien", afirmó Alejandro Eirís, aunque su familia no fue una de las agraciadas.