A.M. - CAMBADOS
Los agricultores podrán empezar a ocupar a partir de hoy sus nuevas fincas en los terrenos de la concentración parcelaria de Vilariño (Cambados).
Se pone así el punto y final –aunque todavía quedan algunos pequeños flecos por resolver– a un proceso que se inició en 1998, y que se dilató mucho en el tiempo debido a que había disparidad de opiniones en la parroquia sobre los terrenos que debían entrar y los que no en la concentración, y a que el trabajo de las administraciones no siempre fue todo lo ágil que los vecinos esperaban.
La junta local de la parcelaria se reunión ayer en la casa consistorial con el alcalde de Cambados, Luis Aragunde, con el delegado de la Xunta en Pontevedra, José Manuel Cores Tourís, y con el jefe territorial de Medio Rural, Gerardo Zugasti. Los técnicos explicaron a los vecinos que ya pueden tomar posesión de sus nuevas fincas, aunque faltan por realizar algunas mejoras y acondicionamientos para los que Medio Rural ha separado una partida de 150.000 euros.
Según el ayuntamiento, el último impulso que se le dará al proceso supone terminar los trabajos de asfaltado de caminos y de mejora de accesos, de modo que algunos propietarios todavía deberán esperar algunos meses para poder entrar a sus tierras con los vehículos y demás maquinaria de trabajo.
En la reunión de ayer se acordó también que después de las fiestas de Navidad Aragunde, Cores Tourís y los técnicos de la Consellería de Medio Rural celebrarán una reunión con todos los propietarios de fincas, para explicarles como queda la parcelaria definitivamente.
Vilariño es junto con Castrelo la parroquia agrícola más rica de Cambados. En ellas están asentadas dos cooperativas hortícolas y una del vino, y a finales de los años noventa la Xunta de Galicia inició un proceso de concentración. Al final, la superficie reparcelada y agrupada es de 63 hectáreas (631.730 metros cuadrados), y las 1.254 parcelas que había antes se convierten ahora en 501. El número de propietarios es de 325, de los cuales 115 verán todas sus fincas agrupadas en una sola parcela, con una superficie media de 1.222 metros cuadrados. La inversión de la Xunta de Galicia en este proceso superó los 950.000 euros.
Hace 11 años
La concentración parcelaria del primer y segundo sector de Vilariño fue decretada a finales de 1998. A lo largo de 1999 se llevó a cabo el levantamiento topográfico; en 2000 se aprobaron inicialmente las bases; dos años después se hizo el estudio de impacto medioambiental; en 2003 se procedió a la aprobación de las bases definitivas; y en 2004 se contrató la red principal de caminos.
Según los datos facilitados ayer por el Concello, antes del cambio de gobierno en la Xunta de Galicia, el gobierno autonómico había invertido 450.000 euros en la parcelaria de Vilariño.
Posteriormente, el asfaltado del camino principal se demoró hasta 2006. Luego se llevó a cabo el proyecto de replanteo y se colocaron los marcos, pero algunos de ellos dieron lugar a protestas de los vecinos, al entender que estaban mal colocados, lo que obligó a replantearlos.