F. FRIEIRO ? VILAGARCÍA
Varios vecinos de A Laxe temen la pérdida de sus viviendas a causa del desgaste que las corrientes del río de O Con provocan en los cimientos de las mismas. Los afectados llevan varios años solicitando tanto al Concello como a la entidad autonómica Augas de Galicia una revisión del trazado del cauce fluvial, pero la situación ha empeorado este año. La llegada de la temporada de lluvias ha evidenciado lo que ya se venía advirtiendo desde hace tiempo. Las fuertes precipitaciones tuvieron como consecuencia un derrumbamiento casi total de algunos de los muros de contención que sirven de elemento "protector" para varias de las viviendas pegadas a O Con desde que estas han sido construidas. Y aún hay más. Algunas de las casas acumulan, a causa de la citada circunstancia, graves problemas de humedad y son muchos los propietarios que manifiestan su temor por la posibilidad de que los inmuebles se agrieten.
Búsqueda de ayuda
Los afectados han puesto el asunto en conocimiento tanto de la asociación vecinal como del gobierno local, aunque entienden que es Augas de Galicia el responsable de reparar unos desperfectos que ya se están prolongando demasiado en el tiempo.
El problema real es que los citados muros "de contención" no estaban construidos de forma firme. Estos se fueron formando poco a poco, con el paso de los años, aprovechando la acumulación de piedras y maleza de los márgenes hasta que la situación, como ocurre ahora, ha reventado.
Demandas
La realidad es que desde la asociación de vecinos del lugar llevan demandado durante años, y sobre todo desde las inundaciones de hace tres años, una limpieza periódica e integral del cauce fluvial que, a menudo, arrastra grandes cantidades de arena y acumula maleza tanto en los bordes como en el centro. En las distintas reuniones mantenidas con el concejal de Medio Ambiente, Marcelino Abuín, se le instaba a que el gobierno local tomase cartas en el asunto de la imagen al menos hasta que Augas de Galicia no pusiese en marcha el proyecto para regenerar totalmente el cauce. Desde el Concello ponían en marcha hace ya unas semanas un operativo especial con la finalidad de evitar que el inicio de las lluvias pudiese derivar en un problema irremediable. Las actuaciones en la parte alta del río y también en sus afluentes no fue suficiente para evitar el derrumbamiento de los muros y poner en peligro varias de las viviendas aledañas.
¿Y el proyecto?
Lo cierto es que la entidad autonómica lleva ya varios años estudiando la elaboración de un proyecto que permita regenerar y remodelar por completo el cauce fluvial, una demanda que surgió de forma más intensa tras las inundaciones del año 2006.
Pero el problema es que estas gestiones se han retrasado más de la cuenta. El cambio del gobierno de la Xunta de Galicia ha repercutido en una gestión más lenta de los asuntos que ya estaban abiertos en la anterior legislatura y, como no, entre ellos está el de la regeneración del río vilagarciano.
De todos modos, desde el gobierno local advertían hace tan sólo unas semanas de que la iniciativa de completar la mejora de O Con está sobre la mesa y, de hecho, tanto la alcaldesa Dolores García como el responsable del área de Medio Ambiente, Marcelino Abuín, mantenían hace unos días un encuentro con el máximo responsable de Augas de Galicia para calentar los motores y finiquitar cuanto antes una iniciativa sobre la que ya se han escrito ríos de tinta.
Las actuaciones se centrarían especialmente en la limpieza integral del cauce y de sus bordes. Además, la mayor inversión se realizaría en el tramo final del río urbano por lo que la estructura de algunos puentes que actualmente lo sobrepasan quedaría modificado (todo ello pendiente de los estudios en cuanto a tráfico y remodelación de seguridad viaria que deben realizarse). Aún así, desde el gobierno local se está trabajando activamente para conseguir todos los permisos necesarios para actuar en el tramo final (entre ellos algunos de Patrimonio) y poner a disposición de Augas de Galicia todos los elementos necesarios para finiquitar una obra que se ha convertido en el talón de aquiles de la gestión medioambiental de la Xunta en Vilagarcía. Esta actuación supondrá una tranquilidad para los vecinos y una mejora de imagen importantísima para la ciudad.