A.M. / CAMBADOS
Los senegaleses ya forman la segunda comunidad extranjera más numerosa en los barcos del cerco de Cambados, sólo superados por los peruanos. Según el patrón mayor, Benito González, están enrolados en la actualidad entre 10 y 15 ciudadanos de Senegal, y los armadores están encantados con ellos.
"Los patrones están muy contentos con los senegaleses, porque es gente muy trabajadora y que conoce muy bien el mar", explica González. Los primeros marineros de este país empezaron a llegar a Cambados en el otoño de 2007, a raíz de un convenio firmado entre los gobiernos de España y Senegal.
Aquel mismo año, las costas canarias y del sur de Andalucía sufrieron una auténtica avalancha de "cayucos" cargados de senegaleses, que huían de la pobreza de su país –situado en el África subsahariana– en busca de una oportunidad en España, aún a sabiendas de que estaban condenados a vivir como inmigrantes ilegales.
Los primeros marineros de Senegal que se dejaron ver por Cambados en aquel octubre de 2007 se enrolaron en los barcos de dos armadores de Portonovo –uno de los cuales atracaba su barco en Tragove (Cambados)– y desde entonces el número de subsaharianos en los barcos del cerco de Cambados no ha hecho más que aumentar.
El proceso fue similar al que se había dado, unos años antes, con los pescadores peruanos. Al principio, fue la cofradía de Cambados la que intermedió con las autoridades de ese país para gestionar la llegada de un contingente de hombres, ya que los armadores de Cambados se estaban quedando sin gente para enrolar en los barcos.
Y tras los primeros pescadores de Perú, los demás fueron llegando llamados por sus amigos o familiares ya asentados en Galicia, contratados directamente por los armadores o procedentes de puertos vecinos, como Ribeira o Marín.
En el caso de Cambados, también han sido los armadores que necesitan trabajadores los que han ido tramitando las contrataciones, desde aquel convenio inicial entre España y Senegal. Además de su capacidad de trabajo, el patrón mayor de Cambados destaca de los marineros senegaleses su buena formación, pues se les dan bien ciertos trabajos, como la reparación de redes, y algunos incluso tienen titulación de mecánicos.
"Es gente muy preparada, que ya vivía en puertos de mar", añade Benito González. En lo que se refiere a la colonia peruana en Cambados, ya la integran unas 150 personas. Muchos encontraron trabajos tierra, aunque en torno a medio centenar siguen enrolados en los barcos.