REDACCIÓN / AROUSA
Las obras de regeneración de la playa de A Lanzada, cuya segunda fase acomete desde hace varias semanas la Dirección General de Costas, se prolongará en el futuro con una tercera etapa que, entre otras propuestas, incluye el traslado de un nuevo tramo de la carretera PO-308 para alejarlo del arenal y recuperar el sistema dunar. Al menos, esta es la información que maneja la comunidad de montes de Noalla, en parte de cuyo territorio se proyectan estas obras.
El colectivo celebró ayer una asamblea para analizar estas previsiones de Costas y estudiar las posibles alegaciones que formularán al proyecto, ya que recelan de las soluciones propuestas para desviar el tráfico, entre otros problemas, El presidente del colectivo, Roberto Garrido, explicó ayer que "los planos que nos mostraron muestran la pretensión" de anular el actual tramo de la PO-308 desde la rotonda de la vía de O Salnés en dirección a Portonovo, en un tramo aproximado de un kilómetro. Ese tramo sería sustituido por una nueva carretera, más interior y que pasaría por detrás del campo de fútbol de Noalla y de diversos hoteles de la zona.
Según el presidente, los comuneros no se oponen a la recuperación de las zonas dunares aún ocupadas ahora por el asfalto, junto a la playa, pero sí advierten de los efectos que este proyecto puede tener sobre las propiedades comunales y particulares, a efectos de expropiaciones. Al tiempo, alertan de que no se prevé la creación de ningún aparcamiento, lo que opondría, a su juicio, un problema para facilitar el acceso al arenal los turistas y visitantes.
La zona que quede libre con el traslado de esta carretera se habilitaría del mismo modo que cuando, hace años, se anuló la carretera que bordeaba la playa, hasta San Vicente, y fue reemplazada por un vial de cuatro carriles al otro lado del istmo. Se regeneraría el sistema dunar y se habilitarían paseos de madera.
Obras actuales
Aquel desvío se realizó en la primera fase de recuperación ambiental de A Lanzada, que eliminó el tráfico del borde del arenal. En todo caso, este proyecto formaría parte de una tercera fase de obras, ya que debería aguardar a que concluya la segunda etapa actual, que incluye mejoras en el alumbrado, nuevos paseos de madera y otras actuaciones. Por otra parte, en la asamblea de ayer, celebrada en la sede de la comunidad de montes, la directiva que preside Roberto Gallego invitó a otros vecinos a hacerse cargo de la dirección de la entidad, con el fin de favorecer un relevo al frente. No obstante, Garrido aclara que en el caso de que no se presente ningún voluntario, su equipo se mantendría en el cargo.