DIEGO DOVAL - VILAGARCÍA
Las pistas del estadio de atletismo de Fontecarmoa se han quedado prácticamente vacías tras la decisión adoptada por la Fundación de Deportes de no facilitar su uso a los atletas más destacados de Vilagarcía, basando su decisión en que ya no compiten bajo la disciplina de ningún club de la ciudad.
Hasta la pasada temporada, el grupo de doce atletas pertenecía al Liceo Casino, club que mantiene un convenio de colaboración con el Narón, al que representaban en las competiciones nacionales y autonómicas.
La decisión tomada por los entrenadores Verónica Cores e Isidro Miguéns el pasado mes de junio de desvincularse del Liceo Casino basándose en que "se negaba a pagar tan siquiera las comidas de los campeonatos gallegos, cobró la ropa deportiva, y no ayudó a desplazamientos ni a campeonatos de España en los que se clasifican varios atletas. Además desde el club la idea es de tener un grupo que no acuda a competiciones, o que no compita tantas veces como nosotros pensamos que es necesario para el correcto desarrollo de los atletas y de la temporada".
La decisión de los técnicos se vio secundada por los atletas, un total de doce, por lo que pasan a pertenecer exclusivamente al Narón, entidad a la que solicitan iniciar los trámites para un convenio de uso de la pista de Fontecarmoa, solicitud que fue denegada desde Ravella en base a que en Vilagarcía ya existe un club que compite en las mismas categorías, a la que los técnicos salientes del Liceo Casino señalan que "no es del todo cierto ya que no hay atletas senior, ni júnior, y en nuestro grupo sí".
Posteriormente, el Narón manda a la Fundación un recurso a este convenio fiscal, alegando que entre el Liceo Casino y el Atletismo Narón, existe un convenio de colaboración en donde los atletas del Liceo pueden competir con el Narón en las competiciones de clubes, tanto de nivel gallego como estatal.
Fue el pasado lunes, "y sin tener noticia alguna sobre el recurso", los atletas fueron expulsados por el funcionario encargado de las instalaciones tras recibir una llamada telefónica.
A continuación, los atletas se reúnen con Víctoria Hierro y Juan Miguel Doval en la que se les hace saber que según las ordenanzas está detallado que cualquier persona que quiera hacer uso de la pista, debe abonar las tasas o tener dicho carné. O bien pertenecer a un club con el que se tenga convenio (en este caso sólo el Liceo).
Ante esta tesitura, la postura lógica de los atletas es preguntar la causa de la denegación del convenio solicitado por el Narón, máxime cuando hasta este año "casualmente" existía un convenio con el Celta de atletismo, por los mismos motivos, y todo eso a pesar de que el convenio con el Liceo hacía ya varios años que no se renovaba, encontrándose como respuesta que no todos los convenios tienen la misma naturaleza.
La indignación de los atletas es mayor cuando han venido colaborando de manera altruísta con todas las solicitudes de la Fundación en lo que a organización de pruebas se refiere.