F.F. - VILAGARCÍA
La conselleira de Sanidade, Pilar Farjas, reclamó ayer más implicación de las distintas entidades estatales en el problema de la biotoxina que afecta por igual a todo el sector marisquero de Galicia. La popular se refirió concretamente a las labores que, según ella, debería desempeñar la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) con cuyos miembros se reunió ayer la responsable autonómica.
Farjas manifestó que los esfuerzos realizados por AESAN hasta ahora en el tema de las biotoxinas “fueron siempre a instancias de la Xunta de Galicia y llegaron tarde” y lamentó que tanto el anterior ejecutivo autonómico como el propio gobierno del Estado “dejaran pasar la oportunidad de buscar alianzas estratégicas con otros países de la Unión Europea ante la votación del texto para el cambio de método de análisis de toxinas en bivalvos”.
La responsable en el área de Sanidad señaló que es inadmisible que desde la AESAN “no fuesen capaces” de rebatir los argumentos esgrimidos desde la Unión Europea y aclaró que los índices pretendidos ahora por algunos países europeos “desprotege al consumidor, ya que sólo sirve para detectar las toxinas para las cuales hay patrones certificados que hasta el momento no existen a nivel mundial”.
Gran control
Pilar Farjas apoyó sus argumentaciones en la trayectoria del sector marisquero en Galicia en cuanto a control de calidad de sus productos. En este sentido señaló que los datos epidemiológicos avalan que el molusco gallego reúne los más altos niveles de seguridad alimentaria y solicitó a AESAN que haga todo lo posible para recuperar el tiempo perdido para solventar una situación que, según la popular, “pone en peligro la viabilidad de la producción en las rías gallegas”.
Es por este motivo por el que la conselleira de Sanidade insiste en la necesidad de que exista una mayor coordinación entre todas las administraciones alimentarias implicadas en temas relacionados con el mundo del mar.
De hecho, Pilar Farjas insiste en que desde su gabinete se va a trabajar activamente para realizar un seguimiento de todo el problema de las biotoxinas que, en estos momentos, es el que más preocupa tanto a los bateeiros como a los mariscadores de toda Galicia.