M.G. - VILAGARCÍA
Las trabajadoras de las plantas de Conservas Peña, en Vilaoxán, y de Marsac, en O Grove, salieron ayer a la calle para concentrarse ante las puertas de las sucursales de la entidad crediticia Caixanova en demanda de una respuesta positiva a la solicitud de crédito con el aval del Igape para que el grupo conservero Alfageme, al que pertenecen las dos factorías, pueda continuar operativo.
La movilización del personal obedece a la preocupación por la continuidad de los puestos de trabajo y por el retraso en el cobro de los salarios pendientes. Las trabajadoras son conscientes de que si el asunto económico no se resuelve en estos días, el grupo conservero pasará a concurso de acreedores e irán al paro más de 300 personas.
Las plantillas esperaban que ayer se conociera la decisión de la entidad crediticia respecto a la solicitud del crédito puente de 2 millones de euros, tras la auditoría realizada sobre el plan de viabilidad. Los representantes de CC.OO han podido saber que el informe del auditor no rechazó el plan del grupo conservero, por lo que sería posible la concesión del préstamo; sin embargo la noticia esperada de confirmación de la ayuda financiera no llegó.
Carta a Núñez Feijóo
Las representantes de los comités de empresa de Marsac y Conservas Peña remitieron ayer una carta al presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, en calidad de trabajadoras del grupo Alfageme para transmitirse su preocupación por la situación de extrema gravedad que atraviesa esta firma conservera, que puede acabar cerrando su actividad en estos días y provocar la pérdida de unos 350 puestos de trabajo directos.
Recuerdan que el Igape decidió a finales de octubre la concesión de un nuevo aval a la empresa, basándose en las conclusiones y objetivos del plan de viabilidad elaborado por un equipo gestor independiente. Pero al día de hoy, los principales acreedores financieros del grupo no prestan el dinero necesario para que la empresa pueda continuar realizando su actividad productiva y hacer frente a los pagos que son necesarios, incluidos los salarios del personal. Por este motivo solicitan al presidente de la Xunta que intervenga directamente mediando para reclamar a Caixanova y al Banco Popular que concedan los préstamos solicitados.