F.FRIEIRO - VILAGARCÍA
Representantes de colectivos gitanos de toda España se concentraron ayer en la Praza de Galicia de Vilagarcía para exigir al delegado de Asuntos Sociales en la provincia de Ourense, Rogelio Martínez, que devuelva la custodia del menor aquejado de problemas de obesidad de Ourense a sus padres.
La concentración fue convocada por la asociación gitana Juncal del poblado vilagarciano de Cornazo donde, presuntamente, se escondía el niño durante el tiempo que lo estuvieron buscando las autoridades.
En el acto estuvieron presentes representantes de colectivos gitanos de las ocho provincias andaluzas y también de la zona de Ourense, además del padre y del abuelo del niño que culpó a Rogelio Martínez "de no haber cumplido su promesa de hacer que mi nieto vuelva a casa".
De hecho, en el acto de ayer se distribuyeron panfletos con una imagen en la que figuraba de modo metafórico "la mano del delegado que no ha cumplido, la mano del abuelo del niño y la mano del niño unidas", según representantes de la asociación Juncal.
Algunos de los portavoces de los colectivos andaluces declararon que el problema del menor de Ourense "es de todos" porque "no sólo es cuestión de que nos pase en concreto a nosotros, sino que puede pasarle a cualquiera".
El abuelo del niño ourensano insistía ayer en que, de momento, siguen llamando a las puertas de las distintas administraciones porque "tenemos esperanza" y sentenció que "no es de recibo que se le quite un niño a su madre, porque mejor que con ella no va a estar con nadie" al mismo tiempo que ratificó que "este tipo de actuaciones pueden hacerle mucho daño al pequeño e incluso dejarle secuelas".
Desde la asociación Juncal insistían en que "hay otros métodos para conseguir sacarlo del problema del sobrepeso distintos al de encerrarlo como un perro". La presidenta del colectivo afirmó con rotundidad que "nadie ha nacido aprendido, pero nosotros somos civilizados y creo que había formas distintas de proceder como por ejemplo enseñarles a los padres de la criatura métodos o dietas para que su salud fuese mejor y para luchar contra su problema".
Las agrupaciones de gitanos presentes ayer en la capital arousana insisten en que "vamos a seguir luchando para que se haga justicia y para que el pequeño pueda volver al lugar en el que tiene que estar, su casa".