F.F. - VILAGARCÍA
Una nutrida representación de la sociedad arousana y miembros destacados del estamento judicial y de las fuerzas de seguridad del Estado participaron ayer en la gala de entrega de las Nécoras de Oro que, cada año, organiza la Fundación Galega contra o Narcotráfico.
El evento contó en esta ocasión con un formato distinto que primó el papel de los galardonados frente al protagonismo que, habitualmente, tenían los ponentes del tradicional foro de debate.
La entrega de las distinciones se desarrolló en un clima en el que primaron la condena al mundo de las drogas y, sobre todo, apelaciones al “lado bueno frente al en que sólo hay tinieblas”.
El Patronato de la Fundación distinguió este año la labor de la juez de Cambados, Irene Roura, que apeló a la “colaboración e integración entre el sistema judicial y las fuerzas de seguridad para poder llevar a cabo intervenciones de calidad”.
El comisario jefe de Greco España, Ricardo Toro, agradeció la Nécora que se concedió a la entidad que representa y señaló que “mucho hemos avanzado en un campo en el que, hace años, los policías nos sentíamos muy solos”. Por otra parte, el premio a la Udyco lo recogió el comisario y coordinador del cuerpo en Galicia, Jaime Iglesias.
La intervención más emotiva fue, sin duda, la del párroco de Sobradelo Daniel Espiño que comparó su premio con los tantos que recibió el mítico Di Stéfano y sentenció con un “no sé si me lo merezco, pero me lo trinco”, como en su día alegó el argentino.
La obra social de Caixanova y el periodista Manuel Torrente son los otros receptores este año de la Nécora de Oro.
Gran despliegue
Entre las autoridades presentes en el acto de ayer estuvieron varios alcaldes de la zona de Arousa como la de Vilagarcía, el de Cambados, el de Rianxo o el de Boiro entre otros. Además, tampoco faltó a la cita el presidente de la Autoridade Portuaria de Vilagarcía, Javier Puertas y el conselleiro de Presidencia, Alfonso Rueda. En las primeras filas también se sentó el subdelegado del Gobierno en Pontevedra, Delfín Fernández.
La gala no sólo se limitó a la entrega de galardones propiamente dicha. El comienzo fue totalmente musical gracias a la actuación del grupo de jazz BB Davis. Además, también hubo un hueco para el humor gracias al monologuista arousano Tonhito de Poi.
El espectáculo se completó con la entrevista a dos conocidos ciclistas que hablaron de la triste aunque verídica relación entre el mundo del deporte de élite y el consumo de estupefacientes.