M. MÉNDEZ - O GROVE
Los padres y las hermanas de Patricio Ignacio Ricatti Pérez, el niño de cinco años que falleció el jueves tras haber sido atropellado cuando caminaba por la acera, estuvieron ayer arropados por el pueblo de O Grove, que dio el último adiós al pequeño.
La familia, de procedencia argentina pero asentada en la villa meca desde hace nueve meses, recibió numerosas muestras de apoyo y de ánimo antes, durante y después del emotivo funeral celebrado en la iglesia parroquial de San Martiño.
Tanto los padres como las hermanas del niño fallecido, que tienen 7 y 10 años, fueron en todo momento el centro de atención de sus allegados y de muchos vecinos que quisieron estar presentes en la ceremonia, si bien a causa de las dudas que existieron hasta el último momento del viernes en relación con la hora a la que iba celebrarse este funeral, finalmente acudió menos gente de la que, con seguridad, quería estar presente en la iglesia.
El niño Patricio Ignacio Ricatti, cabe recordar, perdió la vida tras ser arrollado por un turismo que se subió a la acera y después de que los equipos de emergencia intentaran reanimarlo por espacio de dos horas. Su cuerpo fue incinerado el viernes por la tarde.