F.F. - VILAGARCÍA
La asociación de Vecinos Antiviolencia (VAV) no quiere ceder en su pretensión de conseguir el mayor apoyo posible a la hora de aprobar el manifiesto fundacional en el que censuran toda agresión y amenaza en las relaciones vecinales.
El colectivo que preside el arquitecto José Luis Recuna se reunía ayer con los distintos portavoces municipales para acercar posturas en un tema que no ha llegado a cuajar entre los políticos y que provocó la retirada del manifiesto por parte de la asociación en el debate del último pleno.
Antiviolencia cree que los distintos partidos políticos no sólo deben dar su visto bueno al manifiesto, sino también aportar nuevas ideas con la finalidad de matizar un documento que es pionero en Galicia. El presidente del colectivo señalaba hace unos días su descontento por la actitud de los políticos en la última sesión plenaria y sentenció que "es un tema que preocupa y mucho, para el que necesitamos apoyo dado que si no luchamos contra él es como si no existiese".
De hecho, la falta de propuestas de los partidos de la Corporación (gobierno local y oposición por un igual) ha llevado a VAV a modificar parcialmente el contenido del manifiesto fundacional con la finalidad de no herir sensibilidades y evitar que la postura de los políticos pueda repercutir "en que se posicionen de uno u otro lado". En este sentido, la asociación es tajante. Señala que con la aprobación del manifiesto no buscan para nada que los partidos se posicionen en conflictos como el de Trabanca Sardiñeira que pueden resultar "tensos" y "comprometidos".
Desde VAV señalaban en el encuentro de ayer que las aportaciones y ayuda directa de la administración local es "vital" para que el colectivo pueda seguir asesorando y siendo voz de las víctimas de agresión y violencia vecinal. Por ello intentan ahora crear un documento que satisfaga a todos y que pueda cumplir su objetivo.