M.G. - VILAGARCÍA
El circuito de karts Val do Salnés, una de las propiedades de la comunidad de montes de San Lourenzo de Nogueira, en Meis, que aún estaba pendiente de ocupación para la ejecución de la autovía de Vilagarcía a Pontevedra, sucumbió ayer a la acción de las máquinas, tras formalizarse la entrega de los terrenos expropiados por la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras de la Xunta de Galicia.
La ejecución del proyecto avanza por el macronudo de comunicaciones de Curro, término municipal de Barro, que está destinado a unir la autovía do Salnés, la autopista AP-9, la carretera comarcal PO-531 (Vilagarcía de Arousa-Pontevedra), la PO-300 hacia Cambados, y la futura autovía entre Curro y Baión para unir la ciudad arousana con la capital de la provincia. A este superenlace se unirá en un futuro la autovía A-57, que rodeará Pontevedra y enlazará con la autovía a Madrid, a la altura de Ponteareas.
Los trabajos comenzaron oficialmente en el mes de noviembre, tras la ocupación de los terrenos situados entre los municipios de Barro y Meis. Precisamente este nuevo entramado de comunicaciones tendrá un enlace para conectar el polígono industrial Barro-Meis, que lleva a cabo la empresa de la Diputación de Pontevedra.
El macronudo viario de Curro tiene un presupuesto de 36,5 millones de euros y su ejecución ha sido encargada a la UTE compuesta por las empresas constructoras Copasa y Puentes y Calzadas. La Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras espera que esté operativo en el año 2012.
Las obras de enlace, diseñadas con estilo de autovía, se ejecutarán en tres niveles, incluirán carriles exteriores, nueve pasos inferiores, cuatro superiores y dos glorietas.
El trazado de la autovía
La Administración autonómica también proyecta comenzar la construcción de los dos primeros kilómetros de la autovía entre Curro y Baión, hasta el lugar de A Costa, poco antes de la parroquia de Santa María de Paradela, en Meis.
Las obras del nudo de Curro y de la autovía de Vilagarcía a Pontevedra cuentan con una importante inversión autonómicos en los presupuestos del próximo económico.
El trazado se completará hacia Vilagarcía con una plataforma de otros cinco kilómetros de longitud formada por cuatro carriles (dos de ida y otros dos en sentido contrario) que incluye la construcción de un nuevo viaducto sobre el río Umia para adentrarse en la autovía, en la parroquia de Baión, que atraviesa hasta encontrarse con el macronudo de comunicaciones de Godos, en el límite con Caldas de Reis.
La futura autovía comunicará en este enlace con el acceso directo del Puerto a la autopista AP-9, la circunvalación norte de Vilagarcía, la carretera N-640 de Chapa a Carril, y la carretera PO-531.
Por su parte la dirección del circuito Val do Salnés, tras perder los terrenos de San Lourenzo de Nogueira, gestiona con otras comunidades de montes de la comarca la posible ubicación de un nuevo circuito. Si prosperan las negociaciones, espera que en un año y medio la instalación esté operativa.