REDACCIÓN - CALDAS
El Camino de Santiago a su paso por Caldas es uno de los puntos más perjudicados por las inundaciones que causaron las intensas lluvias del pasado fin de semana. Así lo recoge el Concello en una relación de los daños materiales que se produjeron. Los desperfectos del itinerario se localizan principalmente en Tibo y Arcos da Condesa, pero en general los técnicos municipales están incluyendo en su listado desperfectos en todo el término municipal.
El gobierno local que dirige Juan Manuel Rey ordenó la realización de este documento para conocer con exactitud el alcance de estas inclemencias. Y es que el municipio fue uno de los que registró mayores precipitaciones, con 65,1 litros a lo largo del domingo. Como consecuencia el río Umia se desbordó en varios lugares del municipio, principalmente en las zonas rurales. Precisamente es en ellas donde aún queda por hacer más trabajo de cuantificación.
Para el regidor, que estuvo realizando un recorrido por algunas de las zonas más desmejoradas, apuntó tras recorrer parte de la ruta jacobea que pasa por parroquias caldenses. "Hubo desperfectos importantes porque el agua caída formó regatos que arrastraron tierra y masa vegetal", comenta el edil socialista.
Perjuicios similares se dan en numerosas parcelas próximas al Umia, que desbordó y anegó terrenos y también algunos inmuebles. Algo que pudo eludir el núcleo urbano de Caldas debido a la mayor altura que adquieren ahí los muros de contención.
Asimismo, las precipitaciones, según relata Rey a falta de completar el informe y cuantificar en euros los daños, también afectaron a equipamientos como el pabellón, cuya cubierta recibió la peor parte, o el centro de interpretación de la Carballeira. El paseo fluvial y el saneamiento de Segade también quedaron visiblemente destrozados. En este caso se sumó la acción de piedras y pequeñas rocas que fueron arrastradas por las precipitaciones. También en esta parroquia los litros que fueron desaguados desde la N-640 y la nueva variante contribuyeron a aumentar los daños.
Desde el Concello admiten las dificultades para concretar la cuantía de los daños. No obstante, con esta relación se pretende conocer cuáles son los elementos que tendrán que ser repuestos por el Ayuntamiento, y qué actuaciones tendrán que ser reclamadas a otras administraciones.