A. G. - VILANOVA
El último pleno de Vilanova de Arousa ha sacado a la luz una situación que se viene dando desde hace años sin que se encuentre una solución: los problemas legales para construir o desguazar una batea.
El sector, al que se dedican una serie de empresas muy concretas, no cuenta con espacios adecuados para realizar su trabajo y lo desempeñan de forma alegal, "por no decir ilegal", en determinadas playas de la ría de Arousa, en el caso de Vilanova en la de As Sinas, mientras que desguazarlas ya resulta toda una aventura.
La propuesta fue planteada por el BNG, esquivando el Concello la propuesta al entender que es Portos de Galicia la que tiene competencias en este tipo de actividad que se realiza en playas de Vilanova, lo que implica que las empresas van a tener que continuar trabajando como hasta ahora en As Sinas.
Lastrado por otras guerras internas, el propio sector bateeiro nunca se ha preocupado de presionar ante las instituciones por dar salida a esta situación y las administraciones se han dedicado a mirar hacia otro lado sin aportar una solución.
En la actualidad, para construir una batea, las empresas del sector se ven obligadas a ocupar una playa para ir haciendo la obra pero exponiéndose a ser denunciados. Aunque han tratado de buscar una solución mediante permisos o concesiones de diez años para la actividad, se han encontrado con que Costas ya no los renueva desde hace un lustro, por eso creen que ha llegado el momento de dar una solución urgente a esta situación.
Pero peor es querer desguazarla ya que no existen zonas habilitadas para ello por lo que el propietario se ve obligado a vararla en una playa e ir eliminándola poco a poco. No es la primera vez que una de esas bateas, que estaba esperando para el desguace, es arrastrada por la marea o por el temporal poniendo en peligro la navegación marítima en la ría.
Las empresas del sector entienden que las soluciones son muy fáciles pero ninguna Administración, desde Concellos a Xunta, se han molestado en buscarlas: la mejor es habilitar en unos puntos determinados de las rías gallegas unas instalaciones portuarias adecuadas que, ubicadas estratégicamente, permitan la construcción de bateas y su fácil colocación en el mar. "Mientras esto no ocurra tendrá que seguir siendo en las playas de la forma que lo estamos haciendo, porque no existe otra alternativa", indicaba ayer un empresario constructor de parques de cultivo de mejillón.
Ante la desidia de las instituciones, llegaron a plantear también la posibilidad de realizar construcciones vigiladas con el fin de garantizar que las playas quedaban en perfectas condiciones una vez finalizada la obra, pero no recibieron respuesta de ningún tipo, por lo que emplazan a Concellos y Xunta a buscar una solución de forma inmediata, "porque así no podemos continuar".
Muchos Concellos de la ría de Arousa han tenido problemas con la actividad de desguace de bateas, siendo el único que ha apostado por buscar una solución transitoria mientras no se tomen medidas concretas el de A Illa, donde aquellos bateeiros que quieran desguazar un parque de cultivo cuentan con una zona acotada en la playa de O Aguiúncho y deben solicitar un permiso al Concello para comprobar que el arenal queda en perfectas condiciones.