FÁTIMA FRIEIRO - VILAGARCÍA
Sin colas, aunque con mucho despiste. El ambulatorio de San Roque inauguró ayer la sala de extracción después de que el departamento ubicado desde hace años en la Casa do Mar cerrase definitivamente sus puertas. Muchos usuarios lamentaban ayer la falta de información y, de hecho, algunos pacientes asistieron en un primer momento al edificio de A Mariña desde donde fueron derivados a San Roque. La opinión entre los pacientes era generalizada. Todos reclaman una línea de transporte que los lleve desde la parada ubicada justo delante de la Comisaría hasta delante del ambulatorio. Insisten en que "esta nueva ubicación queda muy a desmano y, de hecho, hoy que llueve nos hemos visto obligados a coger un taxi".
El problema se agrava especialmente entre los pacientes que proceden de lugares de la periferia como Vilaxoán o Carril. Señalan que "el enclave de la Casa do Mar es privilegiado y aquí no tenemos aparcamiento ni un bus directo por los que tenemos que depender de otras personas para que nos traigan".
Lo cierto es que la primera jornada de extracción en el ambulatorio se realizó sin incidencias y sin aglomeraciones. Los cuatro analistas reconocían que "hoy tenemos poca gente, porque normalmente atendemos a unas 150 o 180 personas y hoy han venido muchas menos, pero el agobio puede ser brutal en los días más complejos".
A partir de ahora, los pacientes tienen que pedir cita previa para hacerse las analíticas que se ejecutan de 8 a 10 de la mañana. De todos modos, ayer eran muy pocos los que habían reservado sitio con anterioridad y que fueron atendidos igualmente.