MANUEL MÉNDEZ - O GROVE
Ayda Filgueira, concejala independiente de O Grove y representante de la agrupación Alternativa Meca (AMeca), pide la dimisión del alcalde, el socialista José Antonio Cacabelos Rico, después de que éste se viera inmerso en una investigación por un presunto delito de corrupción urbanística.
El máximo mandatario fue llamado a declarar en el Juzgado de Cambados –lo hará en enero– en calidad de imputado, y todo tras haber sido denunciado por un presunto delito de prevaricación, falsedad en documento público, tráfico de influencias y fraude en la contratación administrativa, todo ello en relación con la construcción del edificio administrativo y tras la querella formulada por el empresario Óscar Miniño.
La concejala independiente, otrora máxima responsable de la agrupación local socialista –cargo que ahora ocupa el propio Cacabelos–, dice que "por coherencia con los mandatos del PSdeG-PSOE" el primer edil debe asumir sus responsabilidades políticas incluso antes de que la justicia resuelva el caso.
Y para exigirlo así se basa en los postulados y declaraciones de los propios socialistas, citando las siguientes palabras de la secretaria de organización del PSOE, Leire Pajín: "... para la corrupción y para los corruptos tolerancia cero, ocupen el cargo que ocupen y sean del partido que sean... lo que diferencia a unos partidos de otros no es la magnitud del caso sino la actitud, y hay que tomar medidas inmediatas y contundentes ante comportamientos de esta naturaleza".
Así las cosas, considera Ayda Filgueira que "si esas son las verdaderas intenciones del PSOE, no cabe duda de que el alcalde de O Grove y secretario general del PSdeG-PSOE debe seguir las directrices de su partido y asumir sus responsabilidades de forma inmediata, pues no está llamado a declarar como testigo, sino como imputado".
Argumenta además "que el hecho de que responsables políticos usen supuestamente su cargo para beneficiar a familiares es una situación que se opone frontalmente a la transparencia y a la legalidad que obligatoriamente debe regir en todas las actuaciones de las Administraciones". De este modo Ayda Filgueira alude claramente a la relación del alcalde y el gabinete de arquitectura que impulsó el edificio administrativo, un estudio en el cual trabaja el hermano del regidor.
Y a pesar de ello "parece que no pasa nada", se lamenta la independiente, por eso insiste en que "se trata de actitudes intolerables" e indica que mientras se espera una resolución judicial para conocer el verdadero alcance de lo sucedido "el pueblo de O Grove no puede permitir que su alcalde esté imputado por corrupción política".
Muy al contrario, Cacabelos "debería dignificar todos los cargos que ocupa y actuar en consecuencia", es decir, dimitir tanto de su condición de alcalde como en la agrupación local socialista, considera la concejala independiente.