F.FRIEIRO - VILAGARCÍA
Los sindicatos cifraron en un 80% el apoyo a la huelga de la alimentación en la comarca, lo cual impidió el desarrollo de una actividad normal en varios supermercados y centros comerciales de O Salnés. Por primera vez en mucho tiempo los tres sindicatos mayoritarios –CC OO, CIG y UGT– unían sus fuerzas para reclamar un "convenio justo" que repercuta en "salarios más dignos y estables" para todos los trabajadores.
Lo cierto es que la jornada de huelga general se notó en varios de los supermercados de la zona de Arousa y, especialmente, en Vilagarcía.
Los piquetes se posicionaron desde las seis de la mañana delante de las grandes superficies con la finalidad de evitar la descarga de las mercancías. En algunos sitios consiguieron su objetivo, pese a que las cadenas habían avisado a agentes de la Policía Nacional, que se personaron a primera hora en algunos supermercados para evitar que se produjesen altercados.
La jornada se desarrolló sin problemas y sin incidentes de consideración, aunque la presión ejercida por los piquetes obligó a muchos de los supermercados más céntricos a cerrar sus puertas a partir del mediodía.
En principio la medida de presión no afectó directamente a los ciudadanos y consumidores, dado que estos no dudaron en suministrarse de los productos que necesitaban en aquellos establecimientos que no estaban bajo presión sindical.
Desde los tres sindicatos señalaban ayer que la congelación de las negociaciones con la patronal es lo que los ha obligado a hacer un alto en el camino para salir a la calle y demandar lo que ellos creen que es "evidente y justo".
En el aspecto económico los sindicatos proponen una subida de 50 euros sobre el salario base de 800, en tanto que la patronal ofrece un 1% por encima del IPC de este año que, según los sindicatos, se espera que sea negativo.
De todos modos, los tres sindicatos defienden que el bloqueo en la negociación no sólo viene dado por los aspectos puramente económicos, sino porque la patronal pretende eliminar complementos, recortar licencias y establecer una cláusula de absorción de pluses como fórmula para congelar parte del salario, así como otra de "descuelgue salarial" en un sector en el que no existen expedientes de regulación de empleo.