M. MÉNDEZ - O SALNÉS
El Parlamento de Galicia, a instancias del PP, aprobó en la Comisión de Agricultura una iniciativa con la que se protegen las uvas autóctonas –especialmente a la variedad albariña– frente a los vinos de mesa y/o aquellos que no pertenecen a una denominación de origen o indicación geográfica protegida.
Es una propuesta presentada por la cambadesa Rosa Oubiña a través de la cual se insta a la Xunta a demandar del Estado central que las alusiones a la uva albariña sean excluidas del etiquetado en aquellos vinos que no estén amparados por una Denominación de Origen.
De este modo se trata de aprovechar las directrices de la nueva Organización Común de Mercados (OCM), que concede a cada país miembro la posibilidad de impedir que en el etiquetado se mencione aquellas variedades que se quiera preservar.
Esto implica proteger la uva con la que se elabora el afamado albariño, pero también variedades como la treixadura, godello, mencía o loureiro.
En el caso concreto del Consello Regulador da Denominación de Orixe Rías Baixas, explica el grupo parlamentario popular que el Estado debe amparar la que es su variedad más importante, "evitando así la confusión entre los consumidores en relación con el auténtico origen del vino".
En este caso, el del albariño, "el objetivo es preservar esta variedad, identificada por el consumidor con Rías Baixas y cuya inclusión en el etiquetado de otros vinos ajenos a la misma podría provocar confusión sobre el origen de este producto", esgrimen en el PP.
Básicamente se trata de lanzar al mercado unos productos cada vez mejor identificados, de tal forma que una bodega de Asturias, por ejemplo, no pueda vender vino en cuya etiqueta se mencione la palabra albariño por muchas cepas de esta variedad que pueda tener. Y esto es tanto como pretender que el consumidor relacione siempre dicha variedad con la producción gallega, y particularmente con la de Rías Baixas.
De este modo se preservan y potencian las variedades autóctonas, siendo ésta, cree Rosa Oubiña, la clave de la evolución experimentada en las últimas décadas por las denominaciones de origen gallegas, "que aprovechando las cualidades de sus uvas autóctonas supieron permanecer al margen de otras variedades quizás más conocidas por el consumidor que en otras zonas de producción fueron introducidas masivamente", argumenta la diputada cambadesa.
También quiso destacar las gestiones realizadas por la Consellería do Medio Rural, que dirige Samuel Juárez, "para evitar la competencia desleal con los vinos controlados por los consejos reguladores".