REDACCIÓN - VILAGARCÍA
En vísperas del Día Internacional contra la Violencia de Género, las víctimas también lo son de la Administración. Desde marzo, las seis vilagarcianas sin recursos y con orden de protección en vigor no han recibido el denominado "salario da liberdade" y seguramente no puedan cobrarlo hasta dentro de dos meses tras la reciente publicación en el Diario Oficial de Galicia de la ampliación de dichas prestaciones sociales.
La concejala de Muller, Victoria Hierro hizo ayer este reproche a la Xunta en la presentación de los actos y del menifiesto que acaba de aprobar el Consello da Muller, con el fin de que se aceleren unas prestaciones que para muchas de las afectadas son vitales.
"Es el dinero que tienen para subsistir, para acabar con la dependencia de sus parejas maltratadoras", explica la edil vilagarciana.
La prestación es básica para esta media docena de mujeres con derecho a la misma. Es decir 600 euros y otros 50 más por cada hijo dependiente de la familia, siempre y cuando quien la solicite no tenga más recursos económicos; es decir, cualquier mujer que tenga ingresos por encima de esa cuantía no adquiere el derecho y las que los tengan por debajo, sólo podrán pedir la cuantía hasta ese nivel.
Por ello es quizás más grave el hecho de que se haya retrasado la aportación a estas mujeres que se ven en la necesidad de recurrir a este tipo de ingresos que la Xunta otorga durante un período máximo de un año.
"Es un año muy complicado pues incluso los bancos ponen dificultades para conceder los préstamos por lo que las mujeres que han solicitado el Salario da Liberdade se están encontrando con verdaderos problemas para subsistir, para vivir el día a día", agrega la edil socialista.
La única esperanza que tienen estas mujeres es que percibirán ese dinero con carácter retroactivo, si bien, quizás "cuando ya no les haga falta porque han encontrado un medio de vida".
Pero entienden que en otros casos podría llegar a suceder que tengan que volver a depender económicamente de su maltratador, de aquel a quien un juez dictó una orden de alejamiento, por lo que de poco habrá servido dicha prestación económica.
La edil de Muller, Victoria Hierro también hizo referencia ayer al balance de la su concejalía en el que se registra casi el mismo número de casos de violencia de género que en el año anterior, con la salvedad de que hasta el momento no se registró ninguna víctima mortal, como ocurrió en 2008 con una mujer de Rubiáns, Carmen Parada.
Hierro lamentó ayer que todavía sea necesario marcar un día específico contra la violnecia de género y que, de momento, no se haya conseguido el talismán contra este tipo de graves situaciones, que empiezan a crecer entre la población juvenil.
"Debe arraigar el lema de tolerancia cero contra el maltratador para que las estadísticas disminuyan", reflexiona la responsable de este departamento municipal. La edil critica que en este tipo de casos se "visualice" sobre todo a las víctima "que se conocen con su nombre y apellido" mientras que, por el contrario "el maltratador sea protegido", debido sobre todo a la presunción de inocencia.