REDACCIÓN - A ILLA
Técnicos de la Consellería de Medio Ambiente, Infraestructuras e Territorio estuvieron ayer en A Illa para comprobar sobre el terreno los problemas que están causando las tuberías de pluviales del vial de acceso directo al muelle de O Xufre. Alertados por Cofradía y por Concello, los técnicos se comprometieron ayer a buscar una solución satisfactoria que evite que los desagües desemboquen encima de los bancos marisqueros de Riasón y Sapeira, dañando la producción y causando un serio perjuicio económico a las mariscadoras.
Esta solución, que podría estar en sintonía con las propuestas realizadas desde la Cofradía se dará a conocer para la próxima semana, ya que los técnicos quieren comprobar si existe viabilidad.
La propuesta que viene poniendo encima de la mesa el pósito es que las tuberías se instalen en puntos donde no afecten a los bancos marisqueros, es decir, en las inmediaciones de las rocas, solución que, precisamente, se ha utilizado en este mismo vial, concretamente en la zona de Aguiúncho.
El patrón mayor de A Illa, Benigno Chaves, ha expresado en reiteradas ocasiones su malestar con este problema concreto, llegando incluso a interponer una denuncia ante el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil.
El detalle que colmó la paciencia de los responsables del pósito se registró el pasado 15 de noviembre. Coincidiendo con el temporal, las tuberías desahogaron cientos de litros sobre los bancos marisqueros de Riasón y Sapeira, arrastrando ingentes cantidades de arena, un aporte repentino excesivo que deja sin oxígeno a la producción y acaba matándola.
El daño más grave fue en la zona de la playa de Sapeira, donde además de agua, las tuberías arrojaron sobre el banco marisquero lodo y barro que cubrieron toda la playa.
Pese a estos problemas, las obras continúan con normalidad y se encuentran muy avanzadas. En estos momentos, los trabajos se concentran en la zona de Lagoa de Braña da Veiga. En este lugar, el proyecto contempla la protección de la laguna mediante una especie de puente que permita que el agua fluya sin ningún tipo de problema, preservando así la riqueza natural de este entorno.
Los derribos de las viviendas, el establecimiento hostelero y la depuradora de moluscos afectados por el proyecto se prevé para después de finalizados los trabajos de excavación. De hecho, el día 30, la Xunta va a abonar a estos afectados el coste de sus terrenos, estando citados en el Concello para ello.