REDACCIÓN - O SALNÉS
Han tenido que sortear olas de 7 y 8 metros de altura para "largar" los miños, con un temporal de lluvia y viento que desanimaba al más ávido marinero, pero los casi 300 barcos de la Ría de Arousa que se dedican a la centolla han salido de sus puertos base a primera hora de la mañana.
Las redes están echadas y será hoy cuando conozcan el resultado de esta primera jornada de trabajo, y que se hará pública cuando a primera hora de la tarde lleguen los barcos a puerto y los capachos llenos empiecen a subastarse en las lonjas.
Ayer era todo optimismo pues tienen constancia de que el rey del marisco entrará en las "caseas" en cantidad. Tienen más dudas respecto a los precios que logrará el primer "mio". De ello dependerá el resto del comercio tanto del día como para el resto de la campaña de Navidad.
De todos modos, son optimistas pues "quien quiere saborear la centolla está dispuesto a pagar lo que vale", explica Juan Carlos Somoza que llegó al pantalán cambadés a eso de las dos de la tarde de ayer.
Somoza explica que la primera mañana fue complicada debido al fuerte temporal que obligó a la mayor parte de las embarcaciones a buscar la misma zona de abrigo para dejar los aparejos.
En concreto explica que la mayor parte de las embarcaciones se dirigieron hacia las zonas conocidas como Sinal de Maño, Palmeira, isla dos Ratos, Ribeira, Castiñeiras y la costa de Sálvora.
Por eso no fue el mejor día para los marineros de las cofradías de O Grove, Cambados, Vilanova o A Illa que en tiempo de más calma pueden dispersarse en la ría para repartir los miños, con lo que se obtienen más zonas de captura de centolla.
Hasta hoy no se sabrá el resultado del trabajo realizado ayer ya que es el momento de levantar las redes y comprobar si están llenas o tendrán que buscar nuevos puntos más productivos.
Se estima que cada barco lanza un promedio de cien miños de los que pueden salir cuarenta o cincuenta kilos por cada uno.
Cabe recordar que en este arte todavía no existe una limitación de capturas que depende de un plan de explotación específico.