F.F. - VILAGARCÍA
Vilagarcía volvió a sufrir durante la jornada de ayer la amenaza de anegamientos e inundaciones en enclaves como el de Fontecarmoa. En esta ocasión el problema no estuvo en el desbordamiento del cauce fluvial, sino en deficiencias endémicas derivadas de la ejecución del vial de acceso al Puerto que los vecinos vienen denunciando desde hace ya unos meses. Varias viviendas pegadas al vial sufrieron ayer encharcamientos debido al mal estado en el que se encuentra la carretera (llena de baches y con las cunetas totalmente colapsadas por el barro de las obras). Los vecinos inciden en que en reiteradas ocasiones, al igual que ayer, se pusieron en contacto tanto con los agentes de la Policía Local para que levantase acta de lo sucedido como con el departamento municipal de Obras que, según los afectados, "no trabajan hasta el lunes, así que tendremos que esperar".
La situación resulta ser un "incordio para los que vivimos aquí", apuntan unos, "porque por muy poco que llueva nos aparece un charco enorme delante de la puerta de casa que nos deja sin poder salir salvo que sea en coche, y eso no es normal".
Los vecinos reconocen que después de la tromba de agua caída la semana pasada algunos operarios del ayuntamiento se desplazaron hasta Fontecarmoa "para limpiar las cunetas, pero pronto vuelven a atascarse porque la situación aquí es insostenible".
Los vecinos reclaman que el mantenimiento de la carretera sea, al menos hasta que las obras del vial de acceso a la rada arousana no estén culminados, "constante y continuo".
Lo cierto es que los vecinos de Fontecarmoa no son los únicos afectados por las consecuencias más desconocidas de las grandes infraestructuras en Vilagarcía.
La zona de Lago, en Rubiáns, lleva reclamando desde hace meses una solución para evitar más inundaciones en el camino principal del lugar provocados por una tubería de casi dos metros que acumula el agua de las obras de la Variante Norte. Los afectados, que volvieron a sufrir estos días el mismo problema, se han dirigido en numerosas ocasiones al Concello para que, al menos, actúe de intermediario con la Xunta de Galicia para hallar un acuerdo satisfactorio para todas las partes.
Las lluvias caídas ayer también han producido anegamientos puntuales en zonas rurales como Aldea de Arriba, en Cea o en otros puntos afectados por las obras de la Variante como Trabanca Sardiñeira o Castroagudín aunque de ninguna de ellas se han lamentado daños de consideración. De todos modos, los vecinos prefieren estar alerta por si las consecuencias son peores.