Informes de Mar y Sanidade
Galicia es una región ampliamente castigada por la biotoxinas marinas y convive de manera natural con los episodios de toxicidad. A pesar de todo, los actuales sistemas analíticos garantizan que el producto que llega al consumidor final goza de plenas garantías sanitarias. Se efectúan en Galicia una media de 25 a 30 muestras diarias mediante un sistema de control altamente valorado internacionalmente.
Tras realizarse una simulación se comprueba que con el nuevo sistema analítico propuesto por la UE los días de cierre de bateas por presencia de biotoxinas se incrementarían en más de un 200%, y en promedio la prolongación de los cierres sería de más de un mes.
En el caso concreto del polígono Bueu A2, y teniendo en cuenta el episodio tóxico vivido en Galicia entre finales de octubre de 2005 y abril de 2006, se deduce que con el nuevo método analítico en lugar de levantarse la prohibición de extracción el 14 de febrero de 2006, como se hizo, habría que prolongar la prohibición cuatro meses más.
Dado que en esos cuatro meses posteriores al 14 de febrero de 2006 se extrajo, comercializó y consumió mejillón del polígono Bueu A2, es fácil deducir que si los actuales métodos de control fueran insuficientes se habrían producido intoxicaciones, pero el hecho de no haber sido así demuestra que la propuesta de nuevos niveles es innecesariamente restrictiva.
Al impacto económico directo derivado de un aumento en la duración de los períodos de cierre habría que añadir el impacto irreversible provocado por desprendimientos de mejillón (en las cuerdas de batea), envejecimiento del mismo y la distorsión que se ocasionaría sobre los ciclos de cultivo.
Desde el año 2002 se extrae en Galicia vieira para evisceración, sin que se detectara ningún caso epidemiológico. Con el nuevo sistema también la extracción de vieira se verá afectada.
El estado actual de los métodos químicos no permite actualmente la sustitución de los métodos de referencia (bioensayos en ratón), y en caso de reemplazarse estos, el nuevo sistema ofrece tantas lagunas que se incrementaría la incertidumbre de las medidas y el riesgo de llegada de bivalvos con niveles tóxicos altos al mercado.
El método actual posee un alto nivel preventivo que permite detectar la aparición de nuevas toxinas, algo que no se consigue con el sistema planteado por la CE.
El método alternativo propuesto (LC-MS) se implantaría como método de referencia sin previamente haberse probado, validado y comprobado su adecuación a los programas de control.
Dado que se está hablando de un método de detección de compuestos tóxicos, una sustitución equivocada de un método de referencia que se ha mostrado eficaz para la protección de la salud pública (bioensayos) por otro no verificado en los mismos términos podría tener gravísimas consecuencias en la salud de los consumidores.
La postura de AESAN
Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), la elevada producción de moluscos en España hace necesario un plazo de 48 meses para la adaptación al nuevo método.
En caso de imponerse el nuevo sistema analítico debe aplicarse también a las importaciones de terceros países, y no sólo a los países miembros.
La UE propone aceptar un método que todavía no ha sido objeto de validación, por lo que aún no se conoce con seguridad su validez.
Validar un método analítico antes de aplicarlo es una condición que siempre tiene que cumplir cualquier análisis. No hacerlo en este caso incumple la legislación vigente, donde se especifica concretamente que se podrá sustituir el método actual cuando los métodos alternativos hayan sido validados.
El Reglamento (CE) 2071/2005 de la Comisión, en su Capítulo III, dice: “Los métodos biológicos se sustituirán por métodos de detección alternativos tan pronto como los materiales de referencia para detectar las toxinas estén fácilmente disponibles, se hayan validado los métodos y el presente capítulo se haya modificado en consecuencia”.
La opinión de los bateeiros
La propuesta de la CE debe ser paralizada para que podamos continuar en el futuro desarrollando nuestro trabajo y protegiendo tanto el empleo como el movimiento socio-económico que nuestra actividad genera en la sociedad gallega. Y para salvaguardar también los niveles de protección de la salud pública, que consideramos suficientemente protegidos con los sistemas, niveles y métodos analíticos actualmente utilizados.
Tenemos en Galicia más de 3.300 bateas que hacen de España el segundo país productor de mejillón del mundo y dan empleo directo a más de 18.000 personas. Si a esto se suma la actividad de mariscadores, trabajadores de conserveras, cocederos y depuradoras, la flota de la vieira, cordelerías y demás subsectores o negocios indirectos, podemos decir que el método propuesto por la CE es la ruina de más de 120.000 personas que viven de estas actividades en Galicia.
La nueva analítica deja al sector mejillonero en una situación crítica o de muerte, pues nuestro mejillón va a soportar unos controles más restrictivos y de mayor coste que los países no comunitarios. Esta situación conllevará la desaparición de los sectores mejillonero y marisquero de Galicia y favorecerá a países como Chile, Perú y Filipinas.
En caso de aprobarse el nuevo método sería la primera vez que la Unión Europea invalida un método aprobado y contrastado para sustituirlo por otro que no lo está.
El método analítico actual ha dado resultados positivos durante más de cincuenta años, y prueba de ello es que durante este tiempo no se registró ningún episodio tóxico que afectara al consumidor, ya que todo el producto que llega al mercado por los cauces legales lo hace con plenas garantías, por lo que dicho método es, a día de hoy, el que mejor garantiza la salud pública.
Es llamativo que sea un laboratorio alemán el que intenta la validación del nuevo método, lo que deja entrever la presión que ejercen algunos países europeos donde la producción es anecdótica.