FÁTIMA FRIEIRO - VILAGARCÍA
Trabajadores de la Casa do Mar de Vilagarcía advierten del inminente desmantelamiento del servicio de análisis clínicos, una de las propuestas más recurrentes en los últimos años a nivel sanitario. La amenaza de desaparición del departamento ya se viene gestando temporada tras temporada e independientemente de quién gobierne la Xunta de Galicia, una decisión que al final siempre es abortada por la presión ejercida desde organizaciones sindicales o partidos políticos. Ahora, la situación vuelve a repetirse.
Los trabajadores encargados de gestionar el departamento en el centro vilagarciano señalaban ayer que de momento no tienen comunicación oficial por parte de la Consellería de Sanidade acerca de la desaparición del servicio, pero aclaran que hace ya unos meses que no reciben el material necesario para llevar a cabo su trabajo. De hecho, a este respecto ratifican que hace semanas una de las máquinas extractoras está estropeada y que, a día de hoy, desde la Xunta no se ha movido un dedo para reponerla cuanto antes.
A lo anterior se une que, al parecer, en el ambulatorio de San Roque se ha habilitado un espacio específico para la realización de las analíticas que, de todos modos, no absorbería todo el trabajo acumulado hasta ahora en la Casa do Mar.
Desplazamiento obligado
La retirada del servicio de analítica en Vilagarcía obligará a los usuarios y pacientes a trasladarse hasta Rubiáns para determinadas atenciones. Es el caso, por ejemplo, de aquellos que tengan que recibir tratamientos a base de Sintrom o también en el caso de las embarazadas.
Desde distintas entidades se ha criticado en reiteradas ocasiones la molestia que, sobre todo para las personas de mayor edad, supone un desplazamiento para realizar los análisis hasta el centro hospitalario, sobre todo teniendo en cuenta que no existe un transporte público directo que pueda llevar a los usuarios desde el centro urbano hasta las dependencias sanitarias. Además, desde distintas voces de la sociedad se alerta de que en el Hospital Comarcal no hay, a día de hoy, sitio suficiente para acoger todo el servicio por lo que previsiblemente alguno de los pasos habituales del proceso tendría que trasladarse incluso a los centros sanitarios de Pontevedra, para mayor perjuicio del paciente.
Lo cierto es que la alarma planteada por los propios trabajadores ya ha llegado a oídos de determinados grupos como Izquierda Unida que han anunciado que, de cumplirse las amenazas, iniciarán movilizaciones delante de la Casa do Mar para intentar evitar un cierre anunciado más veces de las que se recuerda.
Izquierda Unida aclara además que elevará de modo general el tema a las reuniones periódicas mantenidas por la Plataforma por una Sanidade Pública. De hecho, es probable que esta nueva reivindicación (la de la continuidad del departamento de análisis) se una a las otras ya planteadas por la entidad para la manifestación que a nivel comarcal ha sido convocada para el próximo día 11 de diciembre.