A. G. - VILANOVA
Uno de los principales problemas con los que se está encontrando la Cofradía de Vilanova este año son las algas, que en los últimos días han vuelto a cubrir las playas debido al temporal de la pasada semana.
Un exceso de concentración de algas sobre los bancos marisqueros puede resultar peligroso, ya que podría dañar la producción marisquera, algo que ya ocurrió el pasado mes de febrero.
Evangelina Lago, patrona mayor de Vilanova, reconoce que el peligro existe, aunque puntualiza que la situación "no es tan preocupante como en febrero, por lo menos de momento, ya que no descartamos que en los próximos días, las malas condiciones meteorológicas, arrastren una mayor cantidad de algas a tierra".
Antes de que esto ocurra, mariscadoras y vecinos de Vilanova han comenzado a limpiar los arenales, cargando tractores de algas que van a ser utilizadas como abono en las fincas de la comarca de O Salnés.
Lago insiste en que "la concentración de algas en bancos marisqueros como la zona de O Terrón y O Castelete, puede hacernos mucho daño a las mariscadoras, ya que cuando se pudren, acaban con el oxígeno a la almeja y la matan".
De hecho, en la invasión de algas que tuvo lugar el pasado mes de febrero, se perdió cerca del 20% de la producción, una cifra pequeña para lo que se temía, aunque se debió en gran parte a la implicación de las mariscadoras de Vilanova de Arousa en la limpieza de las playas.
Mientras en Vilanova se continúan retirando las algas de las playas, en otras cofradías de la ría, caso de A Illa de Arousa, han optado por mecanizar su eliminación, adquiriendo un tractor experimental que va recogiendo las algas de los arenales sin dañar la producción, aunque este artilugio tiene sus limitaciones, ya que no resulta muy efectivo en zonas como As Patiñas, donde abunda la concentración de grandes piedras entre la arena.